Del shock inicial al acomodo de precios: qué subió y qué se mantiene
El Post
Lo esencial: Tras la eliminación de la subvención a los combustibles mediante el Decreto Supremo 5503, Bolivia transita del pánico inicial hacia un reacomodo gradual de precios, sin llegar a la temida inflación descontrolada ni ruptura del abastecimiento que muchos anticiparon.
Por qué importa: El mercado ha comenzado a absorber el impacto de una sola vez sin indexación generalizada. Muchos productos conservaron sus precios, no hubo ocultamiento masivo de mercancías y la rutina comercial se recompuso rápidamente, demostrando que el shock económico no se agravó.
Los números: El impacto más drástico se registró en los combustibles y sus efectos en cadena.
- Gasolina: subió 86% (precio fijo por seis meses).
- Diésel: aumentó 162% (precio fijo por seis meses).
- Pasajes urbanos: se duplicaron el primer día, luego se regularon según regiones con incrementos de entre 25 y 30%.
- Los alimentos mantuvieron precios, salvo algunos, que incrementaron un máximo de 25%.
- Harina en Santa Cruz: +25%.
- Queso en Santa Cruz: +25%.
Estado actual por ciudades: El comportamiento de precios varía significativamente según la región.
- La Paz: Los pasajes subieron el primer día entre 30% y 80%, fijándose entre Bs 3,00 y Bs 3,50, con presión moderada en mercados debido a negociación institucionalizada.
- El Alto: Hubo incrementos de entre 40% y 100% en pasajes, con tramos cortos a Bs 3,50, mostrando mayor dispersión según la ruta.
- Cochabamba: Los pasajes se duplicaron el primer día, luego bajaron. El pasaje urbano subió de Bs 2,50 a Bs 3, y el interprovincial Quillacollo-Cochabamba, de Bs 3 a Bs 3,5. Incremento de Bs 0,50 en casi todos los casos.
- Santa Cruz: Impacto más moderado en transporte urbano (10% a 50%), aunque insumos básicos como harina y queso muestran alzas claras por costos logísticos. El pasaje urbano quedó en Bs 3.
Los hechos:
- El ajuste ha sido selectivo, concentrándose en productos con alta dependencia del transporte y la logística como carnes, lácteos y verduras de larga distancia.
- Los servicios que no dependen directamente del combustible (internet y servicios financieros) y los artículos de producción urbana vecinal mantuvieron una estabilidad notable.
Qué dicen los expertos: Los analistas coinciden en que el país está superando el “efecto latigazo” inicial.
- Gonzalo Chávez (economista): “El retiro de la subvención provoca un salto de precios de una sola vez, pero no necesariamente una inflación persistente si no hay emisión monetaria descontrolada”.
- Franklin Pareja (analista político): “El shock no se cronificó, el pánico de consumo duró solo un día y la vida cotidiana se ha normalizado, lo que devuelve al Estado el control de la agenda”.
- Fernando Romero (economista): “Aunque el riesgo inicial era la percepción inflacionaria y la remarcación preventiva, esta dinámica pierde fuerza al ajustarse el consumo”.
- María Teresa Zegada (socióloga): “La sociedad está entrando en una fase de adaptación forzada, donde el conflicto se traslada de la protesta callejera al ámbito del ahorro doméstico”.
- Jaime Dunn: “La regulación regional de pasajes es una señal de que el mercado está absorbiendo el nuevo equilibrio económico”.
Qué sigue: El Gobierno de Rodrigo Paz se enfocará en administrar las consecuencias sociales del ajuste mediante medidas compensatorias ya anunciadas.
- Incremento del bono Juancito Pinto a 300 bolivianos.
- Aumento de pagos para beneficiarios del bono Juana Azurduy.
- Activación del Programa Extraordinario de Protección y Equidad (PEPE): 150 bolivianos a familias con estudiantes en el sistema fiscal.
- El desafío será que estos alivios lleguen oportunamente mientras la economía termina de asentarse en sus nuevos valores reales
