Paz y Lara Aprobación
Ilustración: El Post

El fenómeno Paz: alta aprobación en medio del ajuste y desgaste del populismo digital

El Post

Lo esencial: El presidente Rodrigo Paz alcanza 65% de aprobación nacional tras eliminar los subsidios a los combustibles y aplicar medidas de ajuste económico, mientras el vicepresidente Edman Lara cae al 20% de aprobación, según encuesta de Ipsos Ciesmori para Unitel.

Por qué importa: Es un fenómeno atípico en la ciencia política regional que un presidente mantenga alta aprobación tras aplicar medidas de ajuste que impactan directamente en la economía cotidiana, sugiriendo un cambio del temor a la escasez hacia una aceptación pragmática del sacrificio como vía para la estabilización.

Los números: La evolución de las cifras muestra una consolidación del respaldo presidencial mientras se derrumba la imagen del Vicepresidente.

  • Aprobación de Paz: 65% nacional, 75% en Santa Cruz, 60% en El Alto.
  • Dirección del país: 60% (noviembre), 63% (diciembre), 68% (enero).
  • Vicepresidente Edman Lara: cayó del 34% en noviembre al 20% en enero, con 68% de desaprobación.

El contraste político: La brecha entre las principales autoridades del Ejecutivo configura un abismo estadístico sin precedentes en los binomios presidenciales bolivianos. 

  • Edman Lara es el primer vicepresidente en funciones que se declara “frontalmente opositor”, pero su estrategia de oposición interna fue percibida como un “show mediático negativo” carente de madurez política.

Los cuatro pilares del respaldo: La gestión de Paz convirtió la crisis en capital político mediante resultados tangibles que sostienen su aprobación.

  • Restauración del orden cotidiano: eliminación de las filas por combustible y fin del “Estado tranca”.
  • Estabilidad cambiaria: reducción del tipo de cambio del dólar a niveles inferiores al promedio del año pasado.
  • Reingeniería internacional: apertura hacia BID, CAF y Banco Mundial para ingreso de divisas.
  • Contraste con el pesimismo previo: valoración de la estabilidad frente a la incertidumbre de gestiones anteriores, especialmente en los últimos dos años.

El fenómeno regional: Santa Cruz, donde Paz no obtuvo la victoria electoral, hoy le otorga un 75% de aprobación, priorizando la apertura de mercados sobre el relato ideológico. 

  • En El Alto, pese a concentrar la mayor desaprobación relativa (35%), mantiene un 60% de aprobación donde el diálogo y el fin de la escasez prevalecieron sobre la retórica confrontacional.

El colapso del Vicepresidente: La administración Paz neutralizó completamente a Edman Lara mediante acciones institucionales concretas.

  • Decreto 5533 con firma digital: impide que ejerza la presidencia interina.
  • Transferencia de su única unidad estratégica (área tecnológica) al Ministerio de la Presidencia.
  • Convocatoria fallida en La Apacheta con asistencia mínima durante los festejos del Estado Plurinacional.
  • Pese a los picos de visualización en TikTok, su mensaje perdió eficacia al no ofrecer soluciones.

Qué dicen: El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, recibió los datos con cautela, subrayando que el respaldo ciudadano no constituye un cheque en blanco sino la validación de un cambio de era tras dos décadas de un modelo que condujo al país al colapso.

Qué sigue: El Ejecutivo busca desmantelar el “Estado tranca” con nuevas leyes de minería, hidrocarburos e inversiones orientadas a atraer capitales y generar empleo sostenible, consolidando una nueva etapa económica sustentada en realismo y confianza.

La conclusión: Para el electorado boliviano, la palabra de Rodrigo Paz respaldada por hechos y estabilidad se impuso a la de Edman Lara asociada al ruido y la incertidumbre, marcando la primacía de la predictibilidad política sobre la volatilidad del espectáculo y el declive del populismo de superficie.

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