95% de reservas en oro y dólares al límite: la fragilidad de las RIN
Lo esencial: Las Reservas Internacionales Netas de Bolivia alcanzaron $us 3.542,9 millones al 31 de marzo de 2026, pero el 95% está en oro y solo el 4% en divisas líquidas, según el Banco Central de Bolivia.
Por qué importa: La baja disponibilidad de dólares en efectivo reduce la capacidad del país para sostener el tipo de cambio fijo, financiar importaciones y enfrentar shocks externos.
- El nivel actual de RIN permite cubrir entre 2,1 y 2,5 meses de importaciones, por debajo del estándar internacional de al menos 3 meses.
Los números: La composición actual de las RIN muestra una concentración extrema en activos no líquidos:
- Divisas líquidas: $us 144,4 millones (4% del total), con una caída del 71,2% en tres meses desde los $us 500,9 millones de fines de 2025.
- Oro: $us 3.432 millones (95% del total).
- Derechos Especiales de Giro (DEG): $us 35,9 millones (1% del total).
Contexto: El deterioro de las reservas viene desde 2014, cuando Bolivia alcanzó un máximo histórico de $us 15.123 millones impulsado por exportaciones de gas natural. La evolución histórica muestra la tendencia descendente:
Caída libre de las reservas internacionales de Bolivia
Reservas Internacionales Netas (RIN) en millones de dólares
▼ 76,6% menos que en 2014Fuente: Banco Central de Bolivia (BCB)
- El gas pasó de representar más del 50% de las exportaciones a menos del 20% en una década.
Estado actual: Los factores que presionan las reservas incluyen déficits externos persistentes, subsidios elevados a combustibles, intervenciones para sostener el tipo de cambio y pago de deuda externa.
- En el primer trimestre de 2026, Bolivia habría destinado alrededor de $us 350 millones al pago de deuda externa.
- La brecha entre el tipo de cambio oficial (Bs 6,96) y el paralelo supera los Bs 9 por dólar.
Impacto en la economía real: La reducción de liquidez ya tiene efectos concretos en distintos sectores:
- Importadores enfrentan dificultades para acceder a dólares.
- Empresas operan con mayor incertidumbre en pagos externos.
- Consumidores perciben presión en precios de productos importados.
- El Estado reduce su margen para sostener subsidios y estabilidad.
Entre líneas: La elevada concentración en oro —alrededor del 95%— introduce riesgos adicionales: menor liquidez inmediata, dependencia del precio internacional del oro y limitaciones para intervenciones rápidas en el mercado.
- La solidez de las reservas es más contable que operativa; el cambio hacia activos menos líquidos responde más a una restricción que a una estrategia.
La conclusión: Bolivia no enfrenta aún una crisis abierta, pero sí un escenario de creciente fragilidad. El problema ya no es cuánto suman las reservas, sino cuán disponibles están cuando la economía las necesita.
- Sin un cambio en la generación de divisas o en la política económica, el actual equilibrio podría volverse cada vez más difícil de sostener.
