El diésel importado por privados ya es legal; Santa Cruz pide otro decreto
Lo esencial: El gobernador Juan Pablo Velasco anunció un convenio con una empresa privada internacional para importar y comercializar diésel y gasolina sin subsidio, y pidió al Gobierno nacional un decreto que habilite a la Gobernación a entrar en esa cadena.
Por qué importa: Santa Cruz sigue con filas y desabastecimiento aunque un decreto de julio ya autorizó la importación privada de combustible. El pedido de la Gobernación no busca abrir esa puerta —ya abierta—, sino incorporar al Gobierno departamental como actor, lo que traslada la pregunta de fondo a por qué el combustible ya permitido no llega al surtidor.
El antecedente clave: Un decreto de julio de 2026 autorizó a empresas privadas a importar diésel y gasolina, y la Asociación de Surtidores informó entonces que 55 estaciones cruceñas alistaban tanques para venderlo.
- Aun así, estaciones de servicio del departamento reportan caídas de hasta 85% en la provisión de combustible.
Qué pide en concreto: Velasco sostiene que el esquema vigente solo permite acuerdos con empresas estatales y que necesita una norma para que la Gobernación se asocie con un importador privado. Invoca los artículos 99 y 101 del Estatuto Autonómico, que —según su lectura— la facultan a participar en la comercialización de hidrocarburos.
Qué dice la Gobernación: El vocero Rolando Schrupp afirmó que el agro necesita unos 4 millones de litros de diésel para no frenar la cosecha y que la crisis no responde a falta de producto ni de logística, sino a trabas estatales. “La capacidad está instalada”, dijo.
Sí, pero: Si la importación privada ya estaba habilitada y, según la propia Gobernación, la capacidad logística existe, el nudo pendiente no sería solo el permiso al Gobierno departamental.
Qué sigue: Velasco anunció que socializará el acuerdo la próxima semana. El mecanismo depende de que el Gobierno de Rodrigo Paz emita el decreto; Schrupp pidió resolverlo en las próximas semanas y descartó esperar a 2027 porque la cosecha no espera.
