Ilustración: El Post

¿Puede un poder del Estado ir a un paro? Bolivia y un dilema global

Lo esencial: El Órgano Judicial amenazó con un paro nacional escalonado y dio 20 días al Gobierno y a la Asamblea Legislativa para atender sus demandas de más presupuesto y un paquete de leyes.

Por qué importa: Si el poder encargado de garantizar el acceso a la justicia se detiene, el golpeado directo es el ciudadano con un proceso o un trámite abierto.

  • Y la amenaza reabre una pregunta que ni Bolivia ni el derecho internacional tienen del todo resuelta: si un poder del Estado puede, legalmente, declararse en paro.

La pregunta, en Bolivia: La Constitución reconoce el derecho a la huelga de los trabajadores “de acuerdo con la ley”, pero no lo regula para los integrantes de un poder del Estado.

  • El Tribunal Constitucional Plurinacional admite restringir ese derecho en la función pública o en los servicios esenciales.
  • El constitucionalista Roger Valverde calificó la amenaza de inédita, señaló que el Órgano Judicial presta un servicio indispensable y advirtió que la ley vigente sanciona la paralización de actividades judiciales.

El dilema global: No es solo boliviano.

  • En México, jueces y magistrados iniciaron en agosto de 2024 un paro indefinido contra la reforma judicial de Andrés Manuel López Obrador.
  • En España, jueces y fiscales pararon tres días en julio de 2025 contra reformas del Gobierno; en ambos casos se discutió si quienes integran un poder del Estado pueden ir a la huelga.
  • En el plano normativo, la Corte Internacional de Justicia dictaminó en mayo de 2026 que el derecho a huelga está protegido por el Convenio 87 de la OIT, aunque admite restricciones en servicios esenciales, que limita a salud, agua, electricidad y control aéreo, sin incluir de forma expresa a la justicia.

El estado de excepción: El Gobierno suma otro argumento: el estado de excepción vigente en el país. Pero ese régimen prohíbe bloqueos y restringe concentraciones masivas sin suspender garantías ni el debido proceso, y no regula un paro laboral.

Qué dicen:

  • Romer Saucedo, presidente del TSJ, que reclama subir el presupuesto judicial del 0,35% del Tesoro al 5% —antes pedía el 3%—: “A los magistrados nos sobra lo que a su Gobierno le falta”.
  • “Bolivia tiene una justicia raquítica, abandonada desde hace 20 años, con un presupuesto paupérrimo”, señaló Saucedo.
  • José Luis Gálvez, vocero presidencial, calificó el anuncio de “inaudito” y sostuvo que la crisis judicial no se resuelve con un paro.
  • El presidente Rodrigo Paz dijo que los paros y bloqueos son “cosas del pasado, eso es el pensamiento de los 20 últimos años (gobiernos del MAS) bajo la lógica del diálogo y la concertación es la modernidad, eso es el siglo XXI”.

Sí, pero: Declarar ilegal una huelga es facultad del Ministerio de Trabajo, no del Ejecutivo por sí solo.

  • Entre los usuarios del sistema judicial hay quienes piden resultados y rendición de cuentas antes que un paro, y dudan que más recursos, por sí solos, garanticen una justicia más rápida.

Qué sigue: La negociación se traslada a la Asamblea, donde siguen sin tratarse seis proyectos de ley del Órgano Judicial sobre financiamiento, modernización y el llenado de las acefalías.

  • Si no hay acuerdo, la medida escala; y Paz ya anticipó una reforma judicial de fondo que, dijo, traerá nuevos remezones.

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