Entrevista de Carlos Valverde con el exvocero de Gonzalo Sánchez de Lozada. Foto: Captura de pantalla "Sin Compostura".

Mauricio Balcázar advierte un “golpe de Estado perfeccionado” contra Rodrigo Paz

Lo esencial: El analista político Mauricio Balcázar, en entrevista con Carlos Valverde, afirmó que Bolivia atraviesa un “golpe de Estado en marcha” que replica el modelo de desgaste político de octubre de 2003, que desembocó en la caída de Gonzalo Sánchez de Lozada, pero con una ejecución “perfeccionada” para forzar la salida anticipada del gobierno de Rodrigo Paz.

Por qué importa: Según el análisis de Balcázar, la crisis actual ya no responde a un conflicto social espontáneo sino a una operación política estructurada que busca paralizar al Estado y erosionar la legitimidad del Ejecutivo.

  • Si el proceso de desgaste logra quebrar la sucesión constitucional, el país corre el riesgo de ingresar en una etapa de captura institucional por redes ilícitas, advirtió.

La estrategia identificada: Balcázar describió un proceso gradual de demolición institucional basado en el agotamiento social, la presión callejera y la transferencia del costo político hacia el Gobierno.

  • El exvocero de Sánchez de Lozada identificó a cooperativistas mineros, cocaleros del Chapare, campesinos del norte de Potosí y los Ponchos Rojos como los principales brazos operativos de la movilización.
  • Sostuvo que la estrategia busca provocar víctimas fatales para acelerar el deterioro político, citando una frase atribuida al exministro Juan Ramón Quintana: “la sangre es con lo que nosotros nos alimentamos”.
  • Afirmó que el expresidente Evo Morales buscaría forzar una cadena de renuncias que desemboque en un interinato excepcional y elecciones anticipadas en 90 días.

Los números: Según los cálculos de Balcázar, sostener el conflicto tendría un costo de hasta cinco millones de bolivianos diarios, de los cuales cuatro millones provendrían de economías ilícitas vinculadas al narcotráfico y al negocio aurífero.

El financiamiento: El analista definió a los actores detrás de las movilizaciones como una “nueva casta narco-aurífera” con capacidad para financiar bloqueos prolongados y operaciones logísticas en distintos departamentos.

  • Mencionó la presencia de cárteles mexicanos y operadores internacionales vinculados al tráfico de cocaína y al comercio irregular de oro.
  • Señaló el rol que habría desempeñado Sebastián Marset en Bolivia como articulador logístico para envíos hacia Estados Unidos y Europa.

La hipótesis de Balcázar: “El manual es el mismo, pero perfeccionado”, resumió Balcázar sobre la comparación entre 2003 y 2026. “El objetivo no es solamente bloquear; es generar una sensación de colapso total del Estado”, afirmó durante la entrevista con el periodista Carlos Valverde en su programa “Sin Compostura”.

Sí, pero: Balcázar también cuestionó la reacción del gobierno de Rodrigo Paz, al que acusó de enfrentar el conflicto desde la pasividad con una política de “horas nalga”: esperar que el conflicto se desgaste por sí solo.

  • Criticó la ausencia de vocerías fuertes, la falta de acercamiento con sectores cívicos y la incapacidad de transmitir sensación de control en medio de la escalada de tensión.

Contexto: Balcázar vinculó la crisis política con el deterioro económico y energético del país, afirmando que Bolivia perdió su condición de potencia gasífera regional tras años sin exploración ni reposición de reservas, mientras Perú, Chile, Brasil y Argentina desarrollaron sus propios proyectos energéticos.

La conclusión: “El problema ya no es solamente político. Es la posibilidad real de que Bolivia termine convertida en un narco-Estado”, concluyó Balcázar, advirtiendo que el país enfrenta una disyuntiva histórica entre reconstruir el Estado democrático o consolidar un modelo dominado por economías criminales.

Accede a la entrevista completa, aquí.

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