Marcha de la Fejuve Sur de El Alto, la mañana de este lunes. / FOTO: APG
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96 bloqueos cercan al país: pérdidas, desabastecimiento y tensión política

Lo esencial: Bolivia registra 96 puntos de bloqueo por conflictos sociales tras 32 días de movilizaciones ininterrumpidas, según el reporte de la Administradora Boliviana de Carreteras pasadas las 11 de la mañana de este lunes.

Por qué importa: El país enfrenta un escenario que ha colocado a la economía y a la institucionalidad política al borde de un colapso inminente, con pérdidas “irreparables” en el sector avícola que amenazan el suministro de proteína básica para la canasta familiar.

  • Las ciudades de La Paz y El Alto permanecen aisladas, enfrentando dificultades extremas para acceder a alimentos, oxígeno medicinal y medicamentos, mientras los mercados se mantienen desabastecidos y los precios al alza.

Estado actual: La crisis energética asfixia el transporte y la logística nacional, con choferes que han pasado tres días y tres noches en filas esperando gasolina en La Paz.

  • Según YPFB, los bloqueos en los accesos principales impiden el ingreso normal de cisternas a la planta de Senkata, restringiendo el abastecimiento de carburantes.
  • Cochabamba se consolidó como el nuevo epicentro de las protestas, mientras seis departamentos registran afectación: La Paz, Potosí, Oruro, Chuquisaca, Cochabamba y Santa Cruz.
  • Aunque la COB habilitó corredores humanitarios exclusivos para fármacos y oxígeno, la restricción para el resto de productos mantiene la emergencia.

El antecedente clave: Lo que comenzó el 1 de mayo como una protesta de la COB por un incremento salarial del 20% escaló hasta convertirse en una exigencia política de renuncia del presidente Rodrigo Paz, sumándose la Federación Túpac Katari y sectores afines al expresidente Evo Morales.

Qué dicen: Las voces institucionales reflejan la gravedad del momento y las posiciones encontradas sobre cómo enfrentar la crisis.

  • “El país se encuentra al borde del abismo y la situación es realmente seria”, advirtió el Defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, enfatizando que el uso de la fuerza solo generaría una escalada de violencia de desenlace incierto.
  • El expresidente Eduardo Rodríguez Veltzé llamó a recuperar la “convivencia democrática” y suspender las medidas de presión, advirtiendo que los bloqueos solo multiplican los daños a la población.
  • La vicegobernadora de Santa Cruz, Paola Aguirre, calificó las acciones como “desestabilización” y “sedición”, exigiendo al presidente que aplique la ley y ejecute las órdenes de aprehensión pendientes.

Sí, pero: Aunque el Gobierno dejó sin efecto las órdenes de aprehensión contra los dirigentes Mario Argollo y Vicente Salazar —una de las condiciones impuestas para negociar—, un cabildo de la COB resolvió rechazar el acercamiento y mantener el paro general indefinido.

Qué sigue: El diálogo se encuentra en un punto muerto pese a los intentos de mediación de la Iglesia católica y la Defensoría. Bolivia aguarda señales de una solución mientras la polarización social se profundiza con cada hora de bloqueo.

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