Ilustración: El Post

Subnacionales: de la hegemonía del MAS a la pelea por sus restos

Lo esencial: Más de 7,2 millones de bolivianos votan hoy en elecciones subnacionales marcadas por la ausencia del MAS en la papeleta electoral, tras más de 20 años de hegemonía del partido azul en el país.

Por qué importa: Bolivia presenciará una reconfiguración total del mapa político departamental y municipal. El fin de la era masista abre paso a un sistema multipolar donde la dispersión y renovación de liderazgos locales serán la nueva norma.

  • Para el Gobierno, estas subnacionales funcionan como laboratorio político para medir la fuerza de sus nuevas alianzas y su capacidad de control territorial en el periodo 2026-2031.

El antecedente clave: La ausencia del MAS responde a un colapso electoral sin precedentes: en las elecciones nacionales de 2025, el partido obtuvo apenas 3,2% de los votos, porcentaje que puso en serio riesgo su personería jurídica.

  • A este debilitamiento se suma una profunda división interna y la dificultad de identificar un líder único que articule a las bases, lo que desactivó su estructura hegemónica.

Estado actual: La fragmentación del sistema político alcanza niveles récord para la democracia boliviana, con una dispersión que impide identificar ganadores claros en las encuestas.

  • Se registraron 14 partidos políticos y 29 alianzas, sumando más de 40 organizaciones en competencia.
  • Se inscribieron inicialmente más de 34.000 candidatos para cargos locales, con un promedio de 12 aspirantes por gobernación.
  • Las candidaturas a alcaldías crecieron 70% respecto de 2021; en ciudades clave, ningún candidato superaba el 7% de intención de voto.

El plan: La Alianza Unidad por la Patria, principal fuerza vinculada al Gobierno del presidente Rodrigo Paz, es la coalición con mayor participación y ambición territorial en estos comicios. Está integrada por:

  • Primero la Gente (PG), agrupación del presidente Paz; MIR-NM, partido con histórica presencia territorial; y Unidad Nacional (UN), liderado por Samuel Doria Medina.
  • SOL.bo, agrupación de Luis Revilla, y Creemos, liderado por Luis Fernando Camacho, integrado en regiones como Santa Cruz bajo el nombre “Creemos Patria”.

Los números: La jornada electoral definirá la gobernabilidad territorial del país con cifras históricas de participación y cargos en disputa.

  • Se eligen 4.962 autoridades en total (titulares y suplentes), incluyendo 9 gobernaciones y 335 gobiernos municipales.
  • La indecisión y el voto nulo superaban el 50% en las encuestas previas.

Qué dicen: Analistas coinciden en que Bolivia atraviesa una transición hacia un sistema multipolar con identidades políticas difusas.

  • “La proliferación de candidaturas refleja la dispersión de las fuerzas políticas… lo que muestra una fragmentación profunda”, afirmó Gabriela Keseberg Dávalos, analista política.
  • “El declive del proyecto masista resultó de una convergencia de tensiones políticas… la crisis de liderazgo y la contracción macroeconómica precipitaron un desplazamiento pragmático del voto popular”, señaló Carolina Belén Martínez, doctora en Relaciones Internacionales.
  • Javier Huarachi, sociólogo, describe el contexto como una “mixtura de candidatos con identidades muy deleznables, poco establecidas”.
  • Germán Gutiérrez, analista, observa una “ausencia de concentración del voto” con candidaturas atomizadas.

Qué sigue: Para gobernadores, se activará segunda vuelta si ningún candidato obtiene el 50% de los votos, o el 40% con una ventaja de 10 puntos sobre el segundo.

  • Los resultados definirán la gobernabilidad territorial para el periodo 2026-2031.

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