Paz se queda con las llaves del Estado digital
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Paz se queda con las llaves del Estado digital tras retirar otra función a Lara

El Post

Lo esencial: En medio de la ruptura política entre el presidente Rodrigo Paz y el vicepresidente Edmand Lara, el mandatario cerró la ADSIB, que estaba bajo tuición de la Vicepresidencia, y transfirió todas sus funciones al Ministerio de la Presidencia.

  • Las funciones de la Agencia para el Desarrollo de la Sociedad de la Información en Bolivia (ADSIB) pasan ahora a la AGETIC (Agencia de Gobierno Electrónico y Tecnologías de Información y Comunicación).
  • Esto se consolida mediante el Decreto Supremo 5519 que también crea la Oficina Virtual del Presidente.

Por qué importa: El control de la infraestructura digital crítica del Estado pasa completamente a manos del Presidente, quien ahora puede gobernar a distancia sin depender de la suplencia del Vicepresidente. 

  • La medida reduce drásticamente la capacidad operativa del Vicepresidente.

Las funciones clave: La ADSIB funcionaba como la “llave técnica” de la legalidad digital de Bolivia con competencias estratégicas que ahora controla directamente el Presidente.

  • Administración de la firma digital.
  • Certificación electrónica.
  • Registro de los dominios “.bo”.
  • Custodia del Repositorio Estatal de Software Libre.

El trasfondo político: 

  • El Gobierno presenta la medida como un paso hacia la modernización y eficiencia para evitar duplicidad institucional, el contexto apunta a la “pulseta” entre Paz y Lara. 
  • Si el Presidente puede firmar, decidir y validar actos oficiales a distancia mediante el uso de la tecnología, la necesidad de delegar el mando a un Vicepresidente “opositor” se vuelve irrelevante en la práctica.

Qué dicen: La medida ha generado una tormenta de reacciones entre quienes la critican y quienes la defienden.

  • Freddy Vidovic (secretario general de la Vicepresidencia): Denunció una “decretocracia” que busca gobernar al margen de la Constitución y afirmó que el cierre es una respuesta porque la digitalización empezaba a “tocar la corrupción”.
  • Daniel Fernández (diputado): Lamentó que la Vicepresidencia esté quedando “como un adorno”.
  • Julio Linares (viceministro): Dijo que la ADSIB y AGETIC habían sido usadas como instrumentos de “espionaje político” y ahora cumplirán funciones técnicas reales.

El vaciamiento progresivo: La pérdida de la ADSIB es solo el golpe más reciente a una Vicepresidencia que ha sufrido un debilitamiento sistemático de funciones estratégicas.

  • Rol en la continuidad del mando: Reducido por la implementación del telegobierno.
  • Arbitraje técnico: La coordinación transversal entre ministerios se desplazó al Ministerio de la Presidencia.
  • Agenda digital: El liderazgo en la modernización estatal pasó íntegramente al núcleo presidencial.
  • Rol legislativo: Reducido a funciones meramente formales.

Denuncias contra la ADSIB: El periodista Juan Carlos Arana hace estas denuncias de cómo era utilizada la ADSIB en la gestión de García LInera y David Chioquehuanca, como vicepresidentes de Evo Morales y Luis Arce, respectivamente.

  • Espionaje y persecución ciudadana: Técnicos capacitados en Cuba e Irán utilizaban la infraestructura digital para  espionaje electrónico, monitoreando movimientos financieros y conversaciones privadas de ciudadanos.
  • Implementación del “Canal Rojo”: Existencia de una lista negra,”Canal Rojo”, para dar “muerte civil” a periodistas críticos, bloqueándoles el acceso a publicidad estatal, cátedras universitarias y cualquier derecho al trabajo con el Estado.
  • Manipulación del Padrón Electoral: Creación de un comando en la ATT para “pinchar” el padrón electrónico e inflar la votación del MAS (del 1.5% real al 3% legal) y evitar que perdiera su personería jurídica.
  • Sabotaje al ejercicio de la Presidencia: La ADSIB (bajo control de la facción “larista”) le negó sistemáticamente la firma digital al presidente Rodrigo Paz para impedirle gobernar de forma virtual y obligarlo a ceder el mando al viajar al exterior.
  • Control de ascensos en fuerzas de seguridad: Denuncia que el sistema era utilizado para manipular notas y “perder” expedientes (files) de policías y militares, controlando políticamente quiénes ascendían en sus respectivas instituciones.
  • Corrupción y despilfarro tecnológico: Señala la compra de equipos de seguridad (HCM) por un valor de 300,000 bolivianos cada uno que, a pesar de figurar en el presupuesto y haber costado millones de dólares al Estado, nunca llegaron a funcionar.

Qué sigue: 

  • La ADSIB iniciará su proceso de cierre definitivo previsto para el 27 de febrero de 2026.
  •  Paralelamente, el debate se trasladará al Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP).
  • En esta oficina ya existen recursos que cuestionan si estos “parches normativos” pueden sustituir el mandato constitucional de sucesión presidencial.

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