Abrogación del DS 5503: fin de la pulseta sin ceder en el fondo económico
Lo esencial: El gobierno de Rodrigo Paz Pereira anunció la abrogación del Decreto Supremo 5503 tras 24 días de protestas y seis de bloqueos nacionales, además de negociaciones rotas con la COB, pero mantendrá el retiro de la subvención a carburantes y las medidas económicas centrales en una nueva normativa.
- Se conservan los bonos y las disposiciones sobre salario mínimo.
Por qué importa: El acuerdo de este 11 de enero en El Alto descomprime una crisis que paralizó el país con 65 puntos de bloqueo y pérdidas diarias de 120 millones de dólares, pero preserva el núcleo de la corrección fiscal que el Gobierno considera inevitable ante la insolvencia estructural heredada.
El punto crítico: El 9 de enero colapsaron las negociaciones entre el Gobierno y la COB por el Decreto Supremo 5503.
- El Gobierno defendió el decreto como una “decisión de Estado inevitable” ante la crisis fiscal.
- La COB exigió la abrogación total del decreto.
- Mario Argollo afirmó: “El pedido unánime de parte de todos los sectores era único: la abrogación del decreto 5503”.
El choque de modelos: El conflicto expuso dos visiones irreconciliables sobre cómo salir de la crisis fiscal heredada.
- Para el Gobierno y analistas como Carlos Cordero, Gonzalo Chavez y Franklin Pareja, entre otros: el decreto era una cirugía de emergencia frente a la insolvencia estructural por subsidios insostenibles de 1.400 millones de dólares anuales.
- Alfonso Velarde, secretario del Partido Obrero Revolucionario en el programa Diálogo en Panamericana: describió al DS 5503 como “planteamiento neoliberal” que descargaba la crisis sobre sectores populares y reforzaba la condición de Bolivia como “semicolonia”.
- Carlos Cordero respaldó la legitimidad del Gobierno en el 55% de los votos con los que llegó al poder.
- El diputado Carlos Alarcón advirtió que el bloqueo “no es un derecho, sino un medio delictivo que nos inviabiliza como país”.
Actores y opiniones de analistas: Las carreteras fueron tomadas pero las ciudades, donde vive el 78% de la población, no registraban movilizaciones masivas.
- Franklin Pareja: “Una minoría de bolivianos está secuestrando a una abrumadora mayoría”, dijo en el programa “Noches sin tregua” de Cadena A.
- Pareja sostuvo que la eliminación de la subvención “pulverizó un gigantesco negocio” de contrabando, en alusión a los intereses económicos detrás de las movilizaciones.
- Johnny Nogales, analista político, señaló, en Panamericana, al “masismo desplazado” y al propio Vicepresidente como actores que apostaban al desgaste del Gobierno.
- El diputado de Unidad, Carlos Alarcón, identificó una “nueva oligarquía sindical” consolidada durante 20 años del MAS, más preocupada por preservar prebendas que por lograr conquistas sociales.
El acuerdo clave: Tras varias horas de diálogo el 11 de enero en El Alto, el Gobierno y la COB acordaron abrogar el DS 5503 pero trasladar sus artículos económicos consensuados a una nueva normativa.
- Se mantiene el retiro de la subvención a los carburantes.
- Se preservan los bonos sociales: incremento al Juancito Pinto, Renta Dignidad y otros beneficios.
- Se mantiene el aumento al salario mínimo.
- Se eliminan los artículos observados por la COB y considerados inconstitucionales.
Qué dicen los protagonistas: El Gobierno presenta el acuerdo como un triunfo del diálogo, sin ceder en lo fundamental.
- José Luis Lupo (ministro de Presidencia): “El diálogo ha sido clave”.
- José Gabriel Espinoza (ministro de Economía): “Se anula lo no aceptado y se transfiere la parte económica consensuada a un nuevo decreto”.
- Marco Antonio Oviedo (ministro de Gobierno): exhortó a levantar de inmediato los bloqueos.
- Mario Argollo (ejecutivo de la COB): “Contentos porque la unidad del pueblo boliviano ha logrado esto”.
- Andrés Paye (dirigente minero): “Misión cumplida, compañeros. Y siempre estaremos del lado del país”.
Entre líneas: El gobierno de Rodrigo Paz Pereira logró un objetivo político central: descomprimir la crisis sin retroceder en el corazón de la reforma económica.
La conclusión: El poder político logró evitar el colapso por ahora, pero queda por verse si este giro se convierte en un nuevo pacto social o en una frágil tregua.
