Paz enfrenta presiones de Washington sobre postura hacia Hezbolá y Hamás
Lo esencial: En enero de 2026, Estados Unidos intensificó presiones diplomáticas sobre Bolivia para que expulse a presuntos agentes del IRGC y adopte una postura pública contra Hezbolá y Hamás, en un contexto marcado por el inicio del gobierno de Rodrigo Paz.
Por qué importa: Las exigencias se inscriben en una agenda de Washington para limitar la proyección de Irán en América del Sur y afectan la cooperación militar y tecnológica que Bolivia mantiene con Teherán.
Los hechos: El reclamo estadounidense se apoya en varios elementos señalados por reportes internacionales.
- Presuntas presiones para desarticular células de inteligencia iraníes vinculadas al IRGC en Bolivia.
- Despliegue de drones iraníes Shahed-186 y Mohajer-6 introducidos desde 2023 con fines declarados como “antinarcóticos”.
- Notas de protesta de Argentina y Chile por la instalación de estas plataformas en zonas de frontera y la falta de información técnica.
Los números: La cooperación entre Irán y Bolivia se habría desarrollado durante los últimos 15 años, con énfasis creciente en la transferencia de drones en los últimos tres años, según reportes citados por Reuters.
Qué dicen: Las posiciones oficiales siguen siendo limitadas.
- Bolivia mantiene una “posición no definida”, según la Cancillería citada por Reuters.
- Irán declinó comentar a través de su misión ante la ONU.
- El Departamento de Estado de EEUU no ha confirmado oficialmente el contenido de sus exigencias.
Contexto: La relación militar Irán-Bolivia incluye hitos documentados.
- 2007: convenio marco de cooperación diplomática y de defensa.
- Julio de 2023: memorando de entendimiento en Teherán que incluyó drones Shahed-186 y Mohajer-6, ciberdefensa y litio.
- 2024–2025: entregas de drones y acuerdos de mantenimiento de aeronaves iraníes en Bolivia.
Estado actual: Hasta el cierre de esta edición no se han producido expulsiones ni designaciones oficiales de Hezbolá o Hamás como organizaciones terroristas por parte del Estado boliviano, y las autoridades mantienen silencio público.
La conclusión: El nuevo gobierno boliviano enfrenta una disyuntiva entre sostener la cooperación tecnológica con Irán o atender las exigencias de Washington, sin decisiones oficiales anunciadas.
