Foto: APG

El coloso sobrepoblado: Palmasola, símbolo de la crisis penitenciaria boliviana

Lo esencial: El Centro de Rehabilitación Santa Cruz “Palmasola”, inaugurado en 1989 para menos de mil internos, alberga actualmente cerca de 9.000 privados de libertad con un hacinamiento del 205%, convirtiéndose en el penal más grande de Bolivia y símbolo del colapso penitenciario nacional.

Por qué importa: Palmasola concentra el 50% de los casos de tuberculosis del sistema penitenciario boliviano y opera bajo un sistema de autogobierno donde el Estado ha perdido el control efectivo, exponiendo las fallas crónicas de la política penitenciaria donde siete de cada diez internos están en detención preventiva sin sentencia.

Los números del colapso: Las cifras revelan una crisis sistémica que supera cualquier estándar internacional de derechos humanos.

  • Hacinamiento del 205% en todo el penal, con picos de hasta 300% en el régimen abierto (PC-4).
  • 9.000 privados de libertad en un espacio diseñado para menos de 1.000.
  • 50% de todos los casos de tuberculosis del sistema penitenciario nacional.
  • 7 de cada 10 internos sin sentencia ejecutoriada, en detención preventiva.
  • 90% de las muertes en cárceles del país están relacionadas con hacinamiento y falta de servicios de salud.

El sistema de autogobierno: En gran parte de sus pabellones, Palmasola funciona bajo control de “delegados” —reclusos que ejercen el poder interno— con escasa o nula presencia policial. 

  • En sectores como el PC-4, la Policía se limita al resguardo perimetral mientras el interior queda librado a una lógica paralela de poder donde florece una economía de supervivencia: todo tiene precio, desde una celda hasta un espacio en el suelo conocido como “carpa”, acceso a electricidad, agua o protección.

La violencia normalizada: La Defensoría del Pueblo ha documentado muertes violentas dentro del penal, incluso por impactos de arma de fuego, evidenciando la facilidad con que ingresan armas a un recinto que debería ser de máxima seguridad.

  • Agosto 2013: Un motín provocado por disputas internas derivó en un incendio que dejó 31 personas fallecidas, entre ellas un niño de 18 meses.
  • Bolivia sigue siendo uno de los pocos países de la región que permite la convivencia de menores con sus padres en prisión.

Contexto: Palmasola fue inaugurado en 1989 en las afueras de Santa Cruz de la Sierra con una capacidad pensada para menos de mil internos. 

  • Más de tres décadas después, se ha transformado de una excepción a el espejo más crudo de una política penitenciaria desbordada, donde la cárcel dejó de cumplir una función de rehabilitación para convertirse en un territorio de sobrevivencia.
  • A nivel nacional, el sistema penitenciario boliviano ya supera el 105% de hacinamiento.

El mercado interno: Los internos con recursos económicos logran reproducir cierto confort, mientras los más pobres duermen en pasillos, hacinados y expuestos a la violencia cotidiana. 

  • Este mercado interno no es un fenómeno marginal, sino el resultado directo de la ausencia del Estado, que ha delegado de facto su soberanía a estructuras informales que reproducen desigualdades, extorsión y control territorial.

Tabla Comparativa: Realidad de Palmasola

Indicadores críticos de la situación carcelaria

Desliza horizontalmente para ver más →
Indicador Estado actual / Dato clave Observación
Capacidad vs. población > 205% de hacinamiento Sobrepoblación crítica en el pabellón PC-4.
Situación jurídica ~70% Detención preventiva La mayoría no tiene sentencia (mora procesal).
Salud 50% casos de TB nacional Riesgo sanitario extremo por falta de ventilación.
Control interno Sistema de “Delegados” Estructura de poder paralela a la policial.

La conclusión: Palmasola dejó hace tiempo de ser solo una cárcel: hoy es el reflejo más descarnado de un sistema judicial colapsado, de una política penitenciaria reactiva y de un Estado que llega tarde —o no llega— tras los muros, donde los derechos humanos quedan relegados mientras miles esperan justicia en condiciones que el propio Estado es incapaz de garantizar.

Otras Noticias