Libre exportación de soya: habrá más divisas, pero también riesgo de inflación
El Post
Lo esencial: El Gobierno nacional eliminó las trabas a la exportación de soya y anuló el control de precios y cupos en sus subproductos, buscando maximizar la captación de divisas para fortalecer las reservas del país, aunque los analistas advierten sobre posibles presiones inflacionarias y especulación en el mercado local.
Por qué importa: Las exportaciones de derivados de soya alcanzaron los $us 984,3 millones en 2024 y se espera superar los $us 939,3 millones registrados hasta noviembre de 2025.
- Sin embargo, el atractivo de los precios internacionales podría reducir la oferta de productos esenciales como aceite y harina en el mercado interno, impactando el costo de la canasta familiar.
Los hechos: El ministro Oscar Mario Justiniano y el viceministro Gustavo Serrano anunciaron dos resoluciones clave que transforman el mercado.
- Se emitirán certificados no nominados sin volumen fijo por institución.
- Los productores accederán a mejores precios internacionales sin restricciones estatales.
- Se elimina la nominación obligatoria entre asociaciones e industrias.
- Harina y cascarilla se comercializarán con mayor agilidad para alimento animal.
Qué dicen: El sector público y privado tienen perspectivas optimistas sobre la medida.
- Viceministro Serrano: calificó el avance como “dos goles para Bolivia”.
- Jaime Hernández (Anapo): señaló que otorga certidumbre al productor al garantizar acceso seguro a mercados externos.
- Ministro Justiniano: buscan corregir una “práctica coercitiva” que distorsionaba el mercado.
Los números: Las proyecciones del sector muestran potencial de crecimiento significativo.
- Rendimiento actual: 2,2 toneladas por hectárea (2025).
- Proyección 2032: 2,6 toneladas por hectárea con biotecnología y libre exportación.
- IPC cerró en 20,4% según el INE.
- Precio del aceite refinado: se mantiene fijado en Bs 18,50 el litro.
Sí, pero:
- El Gobierno mantiene condiciones para mitigar riesgos.
- Se preserva la obligatoriedad de que el 20% de la producción de soya permanezca en el país para garantizar el suministro de harina, aceite y cascarilla.
- Los analistas advierten que sin controles efectivos, la liberación podría derivar en conflictos entre productores y consumidores si los precios internos se disparan.
Contexto:
- Durante el gobierno de Evo Morales se implementaron restricciones a las exportaciones de soya con el objetivo de garantizar el abastecimiento interno y controlar precios.
- Estas medidas incluyeron cupos de exportación, controles de precios y nominación obligatoria, generando críticas del sector agroindustrial que señalaba reducción de incentivos para la producción y afectación a los ingresos de divisas.
Entre líneas:
- La liberación conlleva peligros inherentes para el mercado boliviano.
- El riesgo principal radica en que el atractivo de los precios internacionales incentive a las industrias a priorizar la venta externa.
- El anuncio podría activar dinámicas de especulación como retención de producto o ajustes preventivos de precios por intermediarios, alimentando tensiones sociales.
Qué sigue: El éxito de esta política dependerá de la capacidad del Estado para aplicar controles efectivos que aseguren el abastecimiento nacional. Sin una implementación cuidadosa, eventualmente podría forzar el retorno de intervenciones estatales más restrictivas.
