¿Acaba el “corralito”? Los dólares vuelven, pero aún queda mucho por hacer
El Post
Lo esencial: Tras años de una restricción de facto que impedía a los ciudadanos acceder a sus ahorros en moneda extranjera, el Gobierno de Rodrigo Paz ha dispuesto el inicio de la devolución de dólares en efectivo, pero sólo a quienes tienen un monto máximo de $us 1.000 por ahorrista.
- El Gobierno anunció que se trabaja una nueva disposición para quienes tienen ahorrados montos mayores.
Por qué importa: La medida ha comenzado a inyectar cierta confianza en los ahorristas y en la población general al ver señales de movimiento en las bóvedas, aunque los expertos coinciden en que todavía es prematuro afirmar que la crisis de escasez ha terminado.
- Además, decepciona el hecho de que la disposición se aplique sólo a montos menores a los $us 1.000.
El procedimiento:
- Quienes tienen en cuentas de ahorro $us 1.000 o menos pueden retirar la totalidad o parte de sus ahorros cuando lo deseen y de forma permanente.
- La norma no autoriza retirar lo que excede $us 1.000. El excedente queda en la cuenta hasta futura disposición.
- El Gobierno anunció que habrá fases para saldos mayores a $us 2.000, pero aún no hay fecha ni normativa.
Las razones del límite: El presidente Paz estableció el tope de mil dólares respondiendo a criterios técnicos específicos.
- Liquidez limitada: Las reservas de divisas aún son escasas, una apertura total podría agotar rápidamente el efectivo disponible.
- Priorización social: El límite permite que aproximadamente 750.000 pequeños ahorristas accedan a sus fondos.
- Control del riesgo sistémico: Se busca evitar una salida masiva de capitales que desestabilice a los bancos
Qué dicen los expertos: Diversos analistas han expresado sus posturas sobre esta nueva política financiera.
- Fernando Subirana (economista): Calificó la medida como “prudente” y señaló que se espera que hacia marzo de 2026 la circulación de dólares sea más normal.
- Darío Monasterio (especialista en desarrollo): Sostuvo que es un “primer paso clave”, pero advirtió que debe acompañarse de un plan económico integral.
- Fernando Romero (Analista): Reconoce que genera alivio, pero mantiene dudas sobre cómo se financiará la devolución total de los $us 2.700 millones que permanecen inmovilizados.
- Roger Banegas (Exdirector del BCB): Subrayó que la verdadera normalización sólo ocurrirá cuando los ciudadanos puedan depositar y retirar dólares sin ninguna restricción.
El “corralito de facto”:
- Desde el año 2023, Bolivia enfrentó una restricción de acceso a los dólares que nunca fue declarada por ley o decreto presidencial.
- Las autoridades negaban su existencia, pero en la práctica los bancos no entregaban el dinero simplemente porque no había dólares físicos en las bóvedas debido a la caída de las reservas internacionales.
Línea de tiempo de la crisis:
- 2022 – Principios 2023: Inicio de la caída drástica de las Reservas Internacionales Netas (RIN).
- Marzo 2023: El BCB aumenta el encaje legal, reduciendo los dólares disponibles en los bancos.
- Mediados 2023: Los bancos comienzan a imponer límites diarios de retiro y requisitos estrictos.
- 2024: La escasez se vuelve crónica; surge un mercado paralelo con cotizaciones muy superiores al tipo de cambio oficial.
- 2025: La ASFI refuerza prácticas que limitan el acceso a dólares; economistas califican la situación como un corralito no declarado.
- Finales 2025/2026: El Gobierno de Paz inicia la devolución gradual de hasta $us 1.000 para pequeños ahorristas.
Qué sigue:
- Se espera que el proceso de devolución continúe de forma paulatina.
- En los días siguientes, el flujo de dólares en las calles podría aumentar ligeramente, mejorando las expectativas económicas.
- Sin embargo, la liberación de montos mayores o la atención a grandes ahorristas quedará sujeta a la llegada de nuevos flujos de divisas, previstos con mayor fuerza hacia el primer trimestre de 2026.
La conclusión: El fin definitivo de la crisis dependerá de la entrada de divisas frescas mediante exportaciones, financiamiento externo e inversión, mientras el Gobierno espera que esta medida logre reactivar la circulación de dólares en la economía real y reduzca la presión social acumulada tras meses de incertidumbre.
