De a poco y en silencio, llegan las misiones de EEUU: ¿qué se conversa?
El Post
Lo esencial: Bolivia ha comenzado a recibir de manera gradual y discreta misiones técnicas y diplomáticas de Estados Unidos, marcando un ajuste pragmático en su política exterior tras casi dos décadas de confrontación ideológica y ruptura de vínculos diplomáticos de alto nivel.
- Hasta la fecha suman cuatro misiones en 70 días.
Por qué importa: El acercamiento silencioso responde a la fragilidad económica de Bolivia y su necesidad de financiamiento externo. El país busca señales de estabilidad para reducir el “riesgo país político” y destrabar desembolsos de organismos multilaterales donde Estados Unidos tiene peso decisivo.
Las misiones: Durante la actual gestión se ha observado mayor circulación de delegaciones que buscan una “normalización funcional” sin retorno formal inmediato de embajadores.
- Diciembre 2025 – Misión económica: Representantes de DFC, EXIM, USTDA y Departamentos de Comercio y Estado evaluaron oportunidades en energía, infraestructura, agricultura y telecomunicaciones en Santa Cruz y La Paz.
- Enero 2026 – Misión política del Senado: Funcionarios del Comité de Relaciones Exteriores y la jefa de misión Debra Hevia dialogaron con el vicepresidente Edmand Lara sobre cooperación económica, diplomática y de seguridad.
- 12 enero 2026 – Misión antidrogas: Agentes especializados evaluaron un posible acuerdo marco de cooperación y analizaron preliminarmente el eventual retorno de la DEA, expulsada en 2008.
- Finales de enero 2026 – Misión judicial: Delegación del INL con la exfiscal Shanna Batten y Patricia Viscarra se reunieron con la Fiscalía sobre narcotráfico, crimen organizado y corrupción.
Áreas de trabajo: Las misiones técnicas abarcan tres objetivos centrales según el texto.
- Seguridad y Justicia: Coordinación contra crimen organizado, narcotráfico, anticorrupción y fortalecimiento judicial.
- Evaluación Económica: Análisis de situación fiscal, reservas internacionales, subsidios a combustibles y sostenibilidad de deuda.
- Gobernanza: Monitoreo de estabilidad política y escenarios preelectorales.
Dos décadas de altibajos: La relación bilateral transitó por etapas críticas hasta el actual deshielo táctico.
- 2006-2008: Llegada de Evo Morales con discurso antiimperialista; expulsión del embajador de Estados Unidos y la DEA en 2008.
- 2009-2013: Consolidación del modelo MAS; expulsión de Usaid en 2013.
- 2014-2019: Caída de precios de materias primas lleva a contactos técnicos discretos sin visibilidad pública.
- 2019-2020: Gobierno de transición intenta normalización plena sin continuidad estructural.
- 2020-2022: Retorno del MAS mantiene discurso soberanista pero continúan visitas técnicas de bajo perfil.
- 2023-2024: Escasez de dólares obliga a incrementar contactos con actores vinculados al Tesoro de Estados Unidos, el BID y el Banco Mundial.
- 2025-2026: Se consolida la diplomacia de supervivencia económica priorizando el diálogo fluido sobre retórica confrontacional.
Qué gana cada parte: Las relaciones se recomponen por necesidad financiera más que por convicción ideológica.
- Bolivia obtiene: Acceso a ventanas financieras, menor aislamiento internacional y margen de maniobra para evitar dependencia exclusiva de China o Rusia.
- EEUU obtiene: Evitar que Bolivia sea “zona cerrada”, limitar influencia de Irán, China y Rusia, y mantener acceso a información política clave.
- Riesgos: Posibles condicionamientos técnicos y exigencias en acceso a recursos naturales o imposición de políticas antidrogas externas.
Qué dicen los expertos: Diversos especialistas coinciden en que este acercamiento es un “termómetro” de la realidad boliviana.
- Carlos Zambrana (Analista Internacional): “El contacto directo con EEUU es vital porque tiene mucho poder en el FMI y el Banco Mundial y siempre puede apalancar para traer dólares”.
- Bjorn Harb (Analista Financiero): La apertura diplomática facilitará la cooperación multilateral “si se supera la etapa de aislamiento político-inversor”.
- Roger Cortez (Investigador): Advierte que la ayuda de Washington estará sujeta a “fuertes condicionamientos y exigencias”.
- Fernando Aramayo (Canciller de Bolivia): El país requiere “apoyo concreto, no solo declaraciones… Necesitamos acciones” para estabilizar la economía.
Qué sigue:
- Se espera que en el corto plazo continúe la circulación de misiones técnicas orientadas a recalibrar alianzas antes del escenario electoral.
- Aunque no se prevé la reposición inmediata de embajadores, la política exterior boliviana seguirá moviéndose hacia un lenguaje más técnico y menos retórico.
- Todo apunta a que se seguirá consolidando un silencio estratégico en conflictos globales sensibles para no cerrar puertas financieras.
