El mundo reacciona a la crisis en Venezuela: apoyo, rechazo y llamados al diálogo
El Post
Lo esencial: La captura de Nicolás Maduro tras una operación militar de gran escala de EEUU dividió a la comunidad internacional en tres bloques: gobiernos que respaldan la acción como liberación democrática, países que la condenan por violar la soberanía venezolana y naciones que piden moderación y diálogo.
Por qué importa: La operación expuso fracturas geopolíticas profundas en América Latina y a nivel global, con organismos multilaterales bajo presión y posiciones enfrentadas que marcan el futuro de Venezuela con incertidumbre y tensión diplomática.
Respaldo internacional: Varios gobiernos, principalmente de América Latina y aliados de Washington, respaldaron la operación militar como una acción necesaria para poner fin a lo que describen como un régimen autoritario.
- Argentina: Javier Milei expresó “apoyo total” a Estados Unidos y celebró la caída de lo que calificó como régimen dictatorial ilegítimo.
- Paraguay: Santiago Peña consideró la captura como “buena noticia” para la democracia, rechazando un régimen “ilegítimo, rapaz y dictatorial”.
- Ecuador: Daniel Noboa respaldó la intervención como golpe al “narco chavismo” y advirtió que las estructuras criminales “terminarán de caer en todo el continente”.
- Chile: José Antonio Kast calificó la detención como “gran noticia para la región”, señalando el éxodo de más de ocho millones de venezolanos.
- Bolivia: Expresó “firme respaldo al pueblo venezolano” en el camino hacia la recuperación de la democracia y los derechos humanos.
- Panamá: José Raúl Mulino reiteró apoyo a una transición democrática ordenada basada en la voluntad popular
Condena internacional: Un grupo de países rechazó la operación militar, calificándola como una agresión ilegal que vulnera principios fundamentales del derecho internacional.
- Rusia: Calificó la intervención como “acto de agresión militar” y expresó “profunda preocupación” por la escalada de tensión.
- Cuba: Bruno Rodríguez la describió como “agresión imperialista” y “terrorismo de Estado”, exigiendo reacción urgente de la comunidad internacional.
- Brasil: Lula da Silva sostuvo que constituye grave afrenta a la soberanía venezolana y precedente “extremadamente peligroso”.
- México: Rechazó la acción por violar la Carta de las Naciones Unidas y llamó a la ONU a asumir rol activo como mediador.
- Irán: Habló de “violación flagrante” de la soberanía y la integridad territorial de Venezuela.
- Uruguay: Reafirmó rechazo a cualquier intervención militar, recordando el compromiso regional con América Latina como zona de paz.
Llamados a la moderación: Un tercer grupo de países y organismos internacionales optó por una postura más cautelosa, centrada en la desescalada del conflicto.
- ONU: António Guterres advirtió que la acción militar sienta un “precedente peligroso” e instó al diálogo inclusivo con atención a la población civil.
- Colombia: Gustavo Petro manifestó “profunda preocupación” y solicitó reuniones urgentes del Consejo de Seguridad de la ONU y de la OEA.
- España: Hizo llamado a la desescalada y se ofreció a ejercer rol de mediación a través de sus “buenos oficios”.
- Unión Europea: Kaja Kallas pidió moderación a todas las partes y reafirmó la centralidad del respeto al derecho internacional
Entre líneas: La operación dejó al descubierto un mundo dividido. Aliados de Estados Unidos y gobiernos de derecha respaldaron la intervención como acto de liberación democrática, mientras que potencias rivales y gobiernos de izquierda la condenaron como violación a la soberanía nacional.
La conclusión: El episodio expuso las fracturas geopolíticas en América Latina y a nivel global, con organismos multilaterales bajo presión y posiciones enfrentadas, dejando el futuro de Venezuela y la estabilidad regional marcados por la incertidumbre y una tensión diplomática que podría extenderse en el tiempo.
