Maduro y Noriega: el precedente histórico que vuelve a escena tras la captura del líder venezolano
Lo esencial: La captura de Nicolás Maduro anunciada por Estados Unidos reabre un precedente excepcional en América Latina: el de Manuel Noriega, el último jefe de Estado de la región capturado para enfrentar cargos penales en tribunales estadounidenses, tras una operación militar ejecutada en 1989–1990.
El punto en común: captura con fin judicial
En ambos casos, el objetivo declarado por Washington no fue solo político o militar, sino judicial.
- Noriega fue acusado formalmente en 1988 por tribunales federales de EE.UU. por narcotráfico y lavado de dinero.
- Maduro enfrenta cargos por narcoterrorismo y crimen transnacional, según el Departamento de Justicia estadounidense.
En los dos escenarios, Estados Unidos actuó para llevar a un líder latinoamericano ante sus cortes, una medida extraordinaria en la historia regional.
De aliados funcionales a enemigos prescindibles
El caso Noriega expuso una paradoja histórica.
- Durante décadas, Noriega fue activo de la CIA y colaborador clave de EE.UU. en la Guerra Fría.
- Cuando el costo político y reputacional de protegerlo superó su utilidad estratégica, Washington rompió relaciones, lo acusó formalmente y ejecutó su captura.
Con Maduro, el proceso fue distinto, pero el patrón se repite:
tolerancia prolongada → presión diplomática → judicialización → operación de captura.
El narcotráfico como eje legitimador
En ambos casos, el narcotráfico cumple un rol central:
- Noriega: vínculos con el Cartel de Medellín y uso de Panamá como corredor de droga.
- Maduro: acusaciones de usar estructuras estatales para facilitar el tráfico de cocaína hacia EE.UU.
Este elemento permite a Washington enmarcar la acción como cumplimiento de la ley, no como simple intervención política.
Diferencias clave que marcan límites a la comparación
Escala militar
- Noriega fue capturado tras una invasión abierta a Panamá, con bombardeos, miles de soldados desplegados y un alto costo civil.
- En el caso de Maduro, la información disponible apunta a una operación focalizada, sin una invasión convencional a gran escala.
Contexto internacional
- La captura de Noriega ocurrió al final de la Guerra Fría, con EE.UU. como poder prácticamente incuestionado.
- La de Maduro sucede en un mundo multipolar, con Rusia, China y otros actores observando y reaccionando.
Control territorial
- Panamá albergaba bases militares estadounidenses y el Canal, un factor decisivo.
- Venezuela no tiene presencia militar permanente de EE.UU., lo que vuelve el caso Maduro más excepcional desde el punto de vista operativo.
El precedente Noriega
El caso Noriega dejó una marca profunda en la región:
- Demostró que Estados Unidos puede capturar a un líder latinoamericano para juzgarlo en sus tribunales.
- Abrió debates aún vigentes sobre soberanía, derecho internacional y extraterritorialidad de la justicia estadounidense.
Durante más de tres décadas, ese precedente no se repitió.
Por qué importa ahora: La captura de Maduro reactiva ese antecedente histórico y plantea preguntas inmediatas:
- ¿Se consolida un nuevo estándar de acción judicial extraterritorial?
- ¿Qué impacto tendrá en la estabilidad regional y en la relación de EE.UU. con América Latina?
- ¿Marca el inicio de una nueva etapa en la política de Washington frente a regímenes acusados de crimen transnacional?
Conclusión: Manuel Noriega fue el último dictador latinoamericano capturado para enfrentar la justicia estadounidense en el siglo XX. Con Nicolás Maduro, ese capítulo que parecía cerrado vuelve a abrirse, no como repetición exacta, sino como eco histórico de un precedente que redefinió los límites del poder y la soberanía en la región.
