Cuatro tipos de dólar en 2025 y un reto pendiente para 2026
El Post
Lo esencial: Bolivia cerró 2025 con cuatro tipos de cambio del dólar distintos mientras el Gobierno comprometió la unificación cambiaria para el primer trimestre de 2026 hacia un dólar único, pero flotante.
- La fragmentación surgió ante una crisis económica marcada por escasez de divisas e inflación acumulada del 19,69% entre enero y noviembre.
Por qué importa: La existencia de múltiples cotizaciones genera distorsiones económicas que afectan desde operaciones empresariales hasta transacciones cotidianas de los ciudadanos.
- El éxito de la unificación prometida dependerá de aumentar las Reservas Internacionales Netas, que al cierre de 2025 tenían apenas 75 millones de dólares en divisas líquidas de un total de 3.277 millones.
Evolución del dólar en 2025: El año estuvo marcado por la agudización de una crisis económica gestada años atrás, con el dólar paralelo llegando a cotizarse hasta en 20 bolivianos en momentos de mayor tensión frente a un tipo de cambio oficial estático. Estas fueron algunas de las causas:
- Caída del 34% en exportaciones de hidrocarburos con respecto al año anterior.
- Déficit comercial de 521 millones de dólares.
- Inflación acumulada del 19,69% entre enero y noviembre.
Las cuatro cotizaciones actuales: Cada tipo de cambio surgió por necesidades específicas del mercado durante la crisis de 2025.
- Dólar oficial (BCB): Bs 6,86 compra y Bs 6,96 venta – referencia legal desde 2011, pero usado solo para operaciones estatales o comercio exterior con cupos específicos.
- Dólar referencial (BCB): Entre Bs 8,0 y Bs 9,0 – introducido en diciembre de 2025, calculado sobre promedio ponderado de operaciones reales en sistema bancario.
- Dólar paralelo digital: Entre Bs 9,5 y Bs 10,0 – precio en plataformas digitales que monitorean transacciones P2P y criptoactivos, estimado por oferta y demanda en grupos de WhatsApp o Telegram.
- Dólar paralelo de la calle: Billete físico negociado por librecambistas informales en plazas y aceras, incorpora prima por inmediatez y riesgo, precio al que accede el ciudadano sin cuenta bancaria.
El plan de unificación: El Gobierno fijó el primer trimestre de 2026 como horizonte para eliminar estas distorsiones cambiarias.
- El ministro de Economía, Gabriel Espinoza, señaló que es inviable mantener el tipo de cambio fijo anterior (el oficial) y se debe avanzar hacia un régimen más flexible (el referencial).
Las RIN, pieza clave: Para incrementar la circulación de dólares y mantener el precio, es clave que suban las RIN, para lo cual, a su vez, se requiere:
- Aumentar exportaciones efectivas de gas, minería y agroindustria.
- Eliminar subvención a combustibles mediante Decreto Supremo 5503.
- Asegurar el ingreso de capitales externos vía créditos multilaterales y prefinanciamiento de exportaciones.
- Los ahorristas podrán retirar sus dólares de cuentas bancarias gradualmente antes del primer semestre de 2026, priorizando personas naturales.
Qué dicen los analistas: Expertos evalúan el complejo panorama cambiario y las perspectivas de unificación.
- Gonzalo Chávez (economista): “El valor referencial del dólar no representa una devaluación, sino una forma de transparentar un mercado con múltiples cotizaciones”.
- Luis Fernando Romero (presidente Colegio de Economistas de Tarija): “En Bolivia rigen varios tipos de cambio… Esto refleja que el mercado oficial ya no es la única referencia”.
- Jaime Bravo (analista económico): “El dólar paralelo ha experimentado repuntes debido a factores estructurales y políticos; esto, sumado a subsidios insostenibles, presiona la cotización”.
- Fernando Subirana (analista financiero): “Marzo de 2026 podría ser un punto de inflexión para que circulen dólares de manera más normal con el ingreso de fondos internacionales”
Qué sigue: Para inicios de 2026 se espera que el dólar referencial gane terreno como guía principal para empresas y bancos, reduciendo paulatinamente la brecha con el mercado informal.
- El éxito dependerá de la capacidad del Estado para generar y retener divisas, restaurando la confianza en el sistema financiero boliviano.
