Antenas parabólicas
Foto: ABE

El Túpac Katari: de emblema de soberanía a examen técnico en la era Starlink

Lo esencial: El presidente Rodrigo Paz ordenó una auditoría integral al satélite Túpac Katari y autorizó la operación de Starlink en Bolivia, marcando un giro en la política tecnológica del país. 

  • El satélite, que costó entre 300 y 302 millones de dólares y fue lanzado en 2013, entra en su recta final de vida útil mientras enfrenta cuestionamientos sobre su viabilidad frente a nuevas tecnologías.

Por qué importa: El proyecto fue presentado durante más de una década como emblema de soberanía y modernización por el MAS, pero ahora enfrenta una revisión completa mientras el gobierno abre el mercado a competidores globales. 

  • La decisión representa un cambio del monopolio estatal a la competencia internacional en telecomunicaciones.

El proyecto original: El Túpac Katari nació bajo la narrativa de soberanía e independencia tecnológica para reducir la dependencia de infraestructuras extranjeras y conectar zonas rurales.

  • 10 de febrero de 2010: creación de la Agencia Boliviana Espacial (ABE) mediante Decreto Supremo 0423.
  • Contrato con China Great Wall Industrial Corporation por 300-302 millones de dólares.
  • Financiamiento: 85% Banco de Desarrollo de China, 15% Tesoro General de la Nación.
  • Lanzamiento: 20 de diciembre de 2013.
  • Promesas: conectividad para más de 2.500 comunidades rurales, telemedicina y teleeducación.

Las críticas iniciales: Desde su concepción, expertos y opositores cuestionaron múltiples aspectos del proyecto.

  • Roberto Laserna (economista): cuestionó la falta de claridad sobre objetivos y mecanismos para recuperar la inversión.
  • Max Tórrez (comunicador): calificó como “misterio” el modelo de venta de servicios de la ABE.
  • José Sanabria (experto en telecomunicaciones, Sanabria Consulting): calificó las proyecciones de ingresos como “números preelectorales”.
  • Francesco Zaratti (físico) y legisladores de oposición: cuestionaron el costo y la prioridad del gasto.
  • Crítica central: El discurso de soberanía contrastaba con la fuerte dependencia tecnológica de China.

Los números: Según reportes de la ABE hasta diciembre de 2023, el satélite habría mostrado resultados financieros positivos.

  • Inversión total: 2.100 millones de bolivianos.
  • Recuperado hasta diciembre 2023: 1.700 millones (cerca del 80%).
  • Ingresos 2014: Bs 41 millones.
  • Proyección 2023: Bs 280 millones.
  • Proyección de Iván Zambrana (director ABE): la inversión se cubriría completamente en dos años más.

Balance operativo: El satélite prestó servicios a Entel, YPFB, Bolivia TV, Viva y Tigo, y permitió extender telecomunicaciones a zonas remotas. 

  • También habría sido utilizado en programas de teleeducación del Ministerio de Educación. 
  • Clifor Paravicini (analista) calificó su rendimiento como “aceptable” y destacó que la ABE figura entre las pocas empresas estatales con superávit.

El problema tecnológico: El Túpac Katari es un satélite geoestacionario (GEO) ubicado a 36.000 kilómetros de altura, tecnología que enfrenta serias limitaciones frente a las constelaciones de órbita baja (LEO). 

  • Para mediados de 2022, había alcanzado un 76% de uso de su capacidad, con techo operativo cercano al 90%. Su vida útil está proyectada hasta 2030, cuando se agotarán su combustible y baterías.
  • En 2022, el Estado amplió por decreto las funciones de la ABE para incorporar teledetección mediante imágenes de satélites extranjeros, capacidad que el Túpac Katari no posee.

El nuevo modelo: La decisión de Paz de auditar el satélite y abrir el mercado a Starlink, Kuiper y OneWeb representa un giro radical en la política de telecomunicaciones.

  • Auditoría técnica y financiera del Túpac Katari y a la gestión de la ABE.
  • Apertura a la competencia para garantizar internet de alta calidad y baja latencia.
  • Creación de un polo tecnológico en El Alto como apuesta estratégica de largo plazo.
  • Contexto: revisión de las 174 empresas públicas, la mayoría deficitarias.

Qué dicen: Las voces oficiales del pasado contrastan con la revisión actual.

  • Evo Morales (entonces presidente): lo calificó como victoria frente al “modelo neoliberal”.
  • Álvaro García Linera: afirmó que Bolivia dejaba de ser “la cola de América Latina” para disputar liderazgo tecnológico regional.
  • Gobierno actual: considera que el proyecto podría no haber sido financieramente sostenible en términos estructurales.

La conclusión: El Túpac Katari resume una profunda dualidad: fue símbolo de soberanía y generó ingresos, pero representó una inversión costosa en tecnología que envejeció más rápido de lo previsto. 

  • Su historia deja lecciones sobre planificación estratégica y el equilibrio entre soberanía estatal y eficiencia del mercado.

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