Fotos: APG

San Pedro, la cárcel del poder en Bolivia que hoy alberga a un expresidente

Lo esencial: El expresidente Luis Arce, detenido el 10 de diciembre, cumple cinco meses de detención preventiva en el penal de San Pedro por presunta corrupción vinculada al Fondo Indígena. 

  • El hecho marca un hito sin precedentes en la Bolivia democrática, al ser el primer presidente electo en ingresar a esa cárcel.

Por qué importa: San Pedro no es una cárcel convencional, sino una “ciudad dentro de la ciudad”, donde los internos manejan gran parte de su vida cotidiana. 

  • Compran o alquilan celdas, pagan por servicios.
  • Organizan negocios desde adentro.
  • El penal se consolida históricamente como la “cárcel del poder” por albergar a relevantes figuras políticas del país.

Contexto único: Fundada en el siglo XIX en el corazón de La Paz, San Pedro funciona con un sistema donde las autoridades estatales controlan el perímetro, pero el día a día queda en manos de los reclusos. 

  • Ha sido descrita como una prisión sin barrotes visibles por dentro, pero con fronteras invisibles marcadas por el dinero, el poder y la protección.
  • Los internos compran o alquilan celdas y administran negocios y mercados.
  • En algunas áreas incluso operarían laboratorios de cocaína, según documentó el libro “Marching Powder”, A True Story of Friendship, Cocaine, and South America’s Strangest Jail (2003).
  • Familias y niños viven dentro del penal.

La jerarquía interna: La cárcel está dividida en sectores que determinan las condiciones de vida y seguridad de los internos.

  • Población general: caracterizada por hacinamiento.
  • Sectores intermedios como La Posta, donde fue ubicado Luis Arce, con mayor control institucional para resguardar su seguridad.
  • Áreas de seguridad: destinadas a exautoridades y presos con riesgo de ser agredidos.

El poder tras las rejas: San Pedro ha albergado a figuras políticas emblemáticas de las últimas décadas, consolidando su reputación como espacio donde las decisiones sobre seguridad y ubicación reflejan el equilibrio entre justicia y riesgo político.

  • Waldo Bernal Pereira: Militar y expresidente de facto, internado en 1993 para cumplir condena de cinco años por delitos asociados a su régimen militar, ubicado en áreas de seguridad especiales.
  • Oscar Eid Franco: Dirigente del MIR, detenido en 1994 por presunta participación en el caso “narcovínculos”, permaneció en detención preventiva hasta diciembre de 1998 cuando se le concedió libertad provisional bajo fianza juratoria.
  • Leopoldo Fernández: Exprefecto de Pando, ingresó tras la llamada “masacre de Porvenir” en septiembre de 2008 con cargos por asesinato y terrorismo; permaneció por más de cuatro años en detención preventiva hasta febrero de 2013 cuando se le concedió detención domiciliaria por motivos de salud.
  • Arturo Murillo: Exministro de Gobierno, cumple detención preventiva por seis meses desde septiembre pasado por presunta corrupción en la compra de gases lacrimógenos durante la gestión de Jeanine Áñez.

El narco también estuvo aquí: San Pedro fue prisión de narcotraficantes emblemáticos como Roberto Suárez Gómez, conocido como el “Rey de la Cocaína”.

  • Arrestado en 1988 y sentenciado a 15 años de prisión, cumplió sólo siete, consolidando la reputación del penal como espacio donde confluyeron crimen organizado, poder y sistema judicial.

Fama internacional: La prisión alcanzó notoriedad mundial con el libro “Marching Powder: A True Story of Friendship, Cocaine, and South America’s Strangest Jail” (2003), escrito por Rusty Young y basado en la experiencia del británico Thomas McFadden, quien estuvo recluido por narcotráfico.

El caso Arce: Durante su proceso, el expresidente permanece aislado por las noches y con acceso controlado según las autoridades que buscan garantizar su seguridad física. 

  • La Dirección General de Régimen Penitenciario tiene la responsabilidad de garantizar las condiciones de seguridad y custodia, así como de coordinar medidas que eviten riesgos físicos.

Qué sigue: Luis Arce continuará cumpliendo su detención preventiva de cinco meses mientras se desarrollan las investigaciones por presunta corrupción vinculada al Fondo Indígena. 

  • En este contexto, San Pedro sigue siendo escenario clave de la historia política boliviana donde confluyen conflictos de poder, disputas políticas y causas judiciales de alto impacto.

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