ilustración: El Post

Qué controles tiene la UIF, que suma a miles de profesionales y denuncia abusos pasados

Lo esencial: La Unidad de Investigaciones Financieras (UIF), que en septiembre incluyó a 14.763 profesionales en una lista preliminar de quienes podrían tener que reportarle operaciones sospechosas, depende del Ministerio de Economía, su director es nombrado por el presidente y sus informes son confidenciales.

Por qué importa: Muchos profesionales tendrán que avisar al Estado si ven algo raro en el dinero de sus clientes, y un informe de la UIF puede terminar en un proceso penal.

  • El propio director de la entidad afirma que, en gestiones pasadas, fue usada contra personas que podían justificar su patrimonio.
  • Bolivia debe mostrar más investigaciones por lavado para salir de la lista gris internacional, y la credibilidad de esas investigaciones depende de los controles sobre quien las inicia.

Qué cambia para los profesionales: Un “sujeto obligado” es una persona o empresa que, por ley, debe conocer bien a sus clientes y avisar a la UIF cuando detecta una operación que podría esconder dinero ilegal. Los bancos ya lo son; desde 2023, la norma también alcanza a abogados, contadores e inmobiliarias, pero solo cuando hacen ciertas tareas, como intermediar en la compraventa de inmuebles o manejar dinero de clientes.

  • En julio, el Gobierno ordenó a la UIF registrar a estos profesionales: la entidad cruzó datos de Impuestos Nacionales, armó la lista y les dio 90 días, desde la publicación de la resolución en prensa, para confirmar o pedir que los excluyan; quien no responda queda registrado automáticamente.

Qué dice la UIF: Según el director de la UIF, Diego Barboza, una revisión interna que comenzó en enero encontró informes de la entidad que atribuían dinero sin justificar a personas que sí tenían documentos para probar su origen, y que luego se enviaban a la Fiscalía para abrirles un proceso penal.

  • Afirmó también que hay indicios de coordinación entre funcionarios de la UIF y la Fiscalía cuando el fiscal general era Róger Mariaca, hoy detenido en otros procesos.

Los controles

  • Agentes encubiertos: desde junio, la Ley 1741 permite a la Fiscalía usar investigadores infiltrados y seguir de forma vigilada el dinero sospechoso en casos de lavado, pero cada uso necesita la autorización de un juez.
  • Informes de la UIF: no se usan como prueba en un juicio ni entran al expediente del caso; solo sirven para que las autoridades investiguen, según el Decreto Supremo 4904.
  • Iniciativa propia: la UIF puede investigar por su cuenta, sin que se lo pida un fiscal, o a solicitud de una autoridad.

El antecedente: En junio de 2025, el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), el organismo que evalúa cómo combaten los países el lavado de dinero, incluyó a Bolivia en su lista gris, la de países bajo vigilancia especial; el Gobierno de entonces lo atribuyó a la falta de una ley que permitiera usar agentes encubiertos.

  • En 2021 había caído otra norma antilavado, la Ley 1386, tras paros de gremiales, transportistas y cívicos que temían que permitiera investigar a cualquier ciudadano por simple sospecha.

Sí, pero

  • La denuncia todavía no tiene nombres, número de casos ni montos, y Barboza dijo que es “muy prematuro” dar detalles. Como referencia, la UIF envió 107 informes a las autoridades en 2024.
  • Barboza tampoco precisó qué período revisó. Mariaca fue fiscal general desde octubre de 2024 hasta su detención, el 30 de septiembre de 2026; en ese lapso le tocaron el final del gobierno de Luis Arce, casi un año del de Rodrigo Paz y más de ocho meses de la actual dirección de la UIF.
  • Estar en la lista gris no obliga a los bancos extranjeros a aplicar controles extra a Bolivia; el GAFI aclara que no pide esas medidas.

Qué sigue: Barboza anunció que el martes 20 llevará un primer indicio a la Fiscalía. La UIF prevé entregar en un mes su informe sobre el patrimonio de Mariaca, y el GAFI actualizará la lista gris en su reunión del 26 al 30 de octubre.

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