Ilustración: El Post
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El Niño podría profundizar la recesión en Bolivia, con menos margen fiscal que en 1997

Lo esencial: El economista Ramiro Cavero advirtió este martes, en el Foro BCP “Bolivia frente al Niño”, que el fenómeno climático podría profundizar la recesión y provocar una caída de la economía boliviana de hasta alrededor del 5%, en un contexto de déficit fiscal, escasez de dólares y menor capacidad de respuesta del Estado.

Por qué importa: Bolivia enfrenta el riesgo climático con una capacidad económica del Estado más limitada que en episodios anteriores, marcada por déficit fiscal, escasez de dólares y combustibles.

  • Un desastre climático podría tener un doble impacto: afectar directamente la producción y, al mismo tiempo, aumentar las necesidades de gasto público en un momento en que el Estado busca reducir su déficit.

Los números: La previsión parte de una economía ya en contracción estimada en alrededor de 3,6%, a la que El Niño podría restar entre 0,5 y 1,5 puntos porcentuales adicionales al PIB.

  • El déficit fiscal se ubica cerca del 9% del PIB, según Cavero.
  • Las exportaciones de gas cayeron de cerca de $us 6.000 millones a alrededor de $us 1.000 millones, mientras las importaciones de combustibles se aproximan a $us 3.000 millones anuales.
  • El resultado es un deterioro cercano a $us 8.000 millones en la balanza energética.

Contexto: El Niño de 1997-1998, ocurrido 28 años atrás, es considerado uno de los eventos climáticos más destructivos de las últimas décadas en Bolivia. Entre 2015 y 2016 el país volvió a enfrentar sequías y afectaciones, con pérdidas de cultivos y afectación al ganado.

Así golpeó El Niño de 1997-1998 en Bolivia
Impactos por sector registrados durante el fenómeno
Sector o área afectada Impacto registrado Tipo
Economía Pérdidas estimadas entre $us 527 y $us 800 millones Financiero
Altiplano Sequías y reducción de disponibilidad de agua Hídrico
Oriente y zonas bajas Inundaciones y desbordes de ríos Hídrico
Infraestructura Daños en carreteras, caminos y puentes Vial
Agricultura y ganadería Pérdidas de cultivos, infraestructura y ganado Productivo
Agua potable Racionamientos o interrupciones por sequía y daños a sistemas Hídrico
Salud Mayor riesgo de enfermedades transmisibles en zonas afectadas Sanitario
Elaboración: El Post Fuentes: Foro BCP · Asamblea Legislativa Plurinacional · Informes del BID · INE Bolivia · Datos al 02/09/2026

Bolivia y El Niño: dos escenarios, una amenaza

Elaboración: El Post
Deslizá para ver la tabla completa
Variable Escenario 1997-1998 Escenario actual
Riesgo climático 1997-1998
Sequía, inundaciones y deslizamientos
Hoy
Riesgo de efectos sobre producción, agua e infraestructura
Déficit fiscal Menor al nivel actual, según el contexto económico de la época Cerca del 9% del PIB
Divisas Sin la actual crisis de disponibilidad de dólares Escasez de divisas y bajas reservas líquidas
Gas Aún no era la principal fuente de ingresos externos del país Exportaciones reducidas de $us 6.000 millones a $us 1.000 millones
Combustibles Menor presión sobre la balanza energética Importaciones cercanas a $us 3.000 millones anuales
Capacidad de respuesta Dependiente de recursos de emergencia y apoyo externo Condicionada por déficit, falta de divisas y presión sobre las reservas

El plan: Cavero propuso modificar la lógica de respuesta ante emergencias: invertir antes del desastre en lugar de depender de recursos aprobados después de los daños.

  • Fortalecer a gobernaciones y municipios y facilitar información meteorológica a productores y autoridades para anticipar decisiones.
  • Crear mecanismos de financiamiento para obras de riego y almacenamiento de agua, y adecuar los cultivos a los escenarios climáticos previstos.
  • Recuperar mecanismos de protección financiera ante desastres, como el FORADE, creado mediante la Ley 2335 de 2002.

Sí, pero: La advertencia no implica que la contracción del 5% esté asegurada; se trata de una estimación vinculada a la intensidad del fenómeno y sus efectos sobre agricultura, producción, transporte y abastecimiento.

La conclusión: La historia de los anteriores eventos muestra cuánto puede costar un fenómeno climático severo. La discusión de 2026 se concentra en si Bolivia podrá transformar esas experiencias en medidas de prevención antes de nuevos daños, o si nuevamente tendrá que buscar los recursos una vez declarada la emergencia.

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