Largas filas por combustible en El Alto y La Paz. Foto: APG

Hidrocarburos y YPFB guardan silencio mientras se profundiza la crisis del diésel

Lo esencial: Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y el Ministerio de Hidrocarburos y Energías mantienen silencio público sobre la crisis del diésel y no explican cuándo se normalizará el suministro, mientras el desabastecimiento se profundiza y las filas de vehículos se prolongan por días.

Por qué importa: La falta de información oficial deja sin respuesta a los sectores productivos y del transporte que dependen del combustible.

  • Algunos operadores del transporte internacional deben salir del país para abastecerse, lo que eleva los costos de operación y amenaza con profundizar el impacto sobre las actividades que dependen del diésel.

Los hechos: El desabastecimiento afecta principalmente al eje central, donde las filas en los surtidores se han vuelto una escena recurrente y los transportistas denuncian esperas de días para conseguir una carga.

  • La Agencia de Noticias Fides (ANF) solicitó información a YPFB, cuya Unidad de Comunicación se comprometió a responder, pero hasta el inicio de esta semana no había cumplido.
  • El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, y el presidente de YPFB, Sebastián Daroca, no convocaron conferencias de prensa esta semana para explicar la situación.

Contexto: El último pronunciamiento conjunto de YPFB y el Ministerio de Hidrocarburos se produjo el 5 de agosto, cuando aseguraron que el abastecimiento de gasolina era normal y atribuyeron las filas a un incremento de la demanda por el feriado largo.

Los números: El impacto sobre los costos del transporte internacional se refleja en los precios que deben pagar los conductores fuera de Bolivia.

  • Algunos transportistas se ven obligados a abastecerse en Chile y Perú, donde el diésel se comercializa a precios de mercado considerablemente superiores.
  • Según el sector, el litro de diésel en esos países puede alcanzar precios de entre Bs 14 y Bs 17.

Qué dicen: En su comunicado del 5 de agosto, las autoridades aseguraron que “el abastecimiento de la gasolina estaba normal” y explicaron que las largas filas respondían a “la alta demanda por el feriado largo”.

Entre líneas: El silencio institucional deja sin respuesta preguntas centrales para los sectores afectados: cuándo se normalizará el suministro, cuánto tiempo continuará la escasez y qué medidas se están ejecutando.

  • La falta de respuestas adquiere mayor relevancia porque YPFB es la empresa estatal encargada de la cadena de abastecimiento de combustibles y, junto con el Ministerio, tiene la responsabilidad de informar sobre las medidas adoptadas.

La conclusión: La crisis ya no se limita a las filas en los surtidores, también plantea interrogantes sobre la capacidad de respuesta de las instituciones responsables del abastecimiento y sobre la falta de información oficial respecto al tiempo que tomará recuperar la normalidad.

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