Escándalo por presunto tráfico de influencias golpea a Petro en el final de su mandato
Lo esencial: El presidente colombiano Gustavo Petro enfrenta un escándalo por presunto tráfico de influencias a menos de diez días de dejar el cargo, tras denuncias que involucran a la joven asesora Juliana Guerrero y acusaciones de su exjefa de gabinete Angie Rodríguez.
Por qué importa: La controversia ha debilitado el cierre del primer gobierno de izquierda en Colombia y ha reavivado el debate sobre la transparencia de su gestión.
- El caso ha intensificado las críticas de la oposición y ha abierto un nuevo frente de investigación para las autoridades colombianas, incluyendo la Fiscalía, la Procuraduría y la Contraloría.
El caso: La investigación de la revista Semana reveló un supuesto esquema mediante el cual Juliana Guerrero, de 23 años, y su hermana Verónica ofrecían a empresarios facilitar contratos estatales a cambio de pagos anticipados y comisiones.
- Guerrero ganó notoriedad cuando Petro anunció que sería viceministra de la Juventud, pero el nombramiento nunca se concretó tras cuestionamientos sobre la validez de sus títulos académicos emitidos por la Fundación Universitaria San José.
- A pesar de ello, Guerrero continuó desempeñando funciones dentro del Gobierno y mantuvo una estrecha cercanía con el mandatario.
Los números: Según la investigación periodística, los empresarios debían realizar varios pagos para acceder al supuesto esquema.
- Un millón de pesos colombianos para acceder a una reunión con Juliana Guerrero.
- Un anticipo cercano a los 200 millones de pesos para iniciar las gestiones.
- Una comisión equivalente al 10% del valor del contrato obtenido.
Las acusaciones de la exfuncionaria: Angie Rodríguez, exdirectora del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre) y posteriormente gerente del Fondo de Adaptación, formuló múltiples denuncias contra el gobierno.
- Aseguró que advirtió personalmente a Petro sobre la influencia que ejercía Juliana Guerrero dentro del Ejecutivo.
- Afirmó que se negó a firmar nombramientos porque la joven no reunía los requisitos profesionales establecidos por la ley.
- Sostuvo que existía un decreto para retirar a Guerrero de un cargo de representación presidencial que nunca fue firmado por el mandatario.
Qué dicen: El presidente Petro rechazó las acusaciones y sostuvo que, si existieron ofrecimientos ilegales para conseguir contratos públicos, corresponderá a la Fiscalía establecer responsabilidades.
- Petro afirmó que ni Juliana Guerrero ni su hermana tenían funciones oficiales que les permitieran adjudicar contratos y planteó que, de comprobarse los hechos, se trataría de una estafa cometida por particulares más que de un esquema institucional de corrupción.
- Rodríguez denunció presuntas irregularidades en el manejo de recursos públicos, aseguró haber recibido presiones internas y afirmó temer por su seguridad debido a las revelaciones realizadas.
La confrontación: La controversia escaló cuando Petro respondió a Rodríguez calificándola de “manipuladora”, cuestionó públicamente su estado de salud mental e incluso divulgó información relacionada con su historia clínica en redes sociales.
- Esta decisión fue ampliamente criticada por organizaciones y analistas políticos, y Rodríguez respondió presentando una denuncia contra Petro por presuntos delitos de injuria, calumnia y tráfico de influencias.
Contexto: El escándalo llega cuando Petro atraviesa los últimos días de un gobierno que ya había enfrentado investigaciones por presuntos casos de corrupción en diferentes entidades estatales. Hasta ahora no existe evidencia judicial que vincule directamente al presidente con los supuestos cobros ilegales denunciados.
Qué sigue: El presidente electo Abelardo de la Espriella, quien asumirá el poder el 7 de agosto, solicitó a la Fiscalía, la Procuraduría y la Contraloría investigar las denuncias y garantizar la seguridad de Rodríguez. La Fiscalía deberá establecer si existió una red organizada de tráfico de influencias y si hubo participación de funcionarios públicos.
