Transportistas interdepartamentales amenazan con movilizaciones por falta de diésel
Lo esencial: El transporte interdepartamental de buses en Bolivia amenaza con movilizaciones si el Gobierno no garantiza abastecimiento regular de diésel, en medio de una crisis que mantiene paralizado al 80% de las unidades.
Por qué importa: La escasez de combustible y el encarecimiento de repuestos están reduciendo frecuencias y elevando pasajes incluso después del retorno a clases.
- Los pasajeros enfrentan demoras, menor oferta de viajes y posibles nuevos incrementos tarifarios si el sector decide ajustar precios para compensar costos operativos.
Estado actual: La crisis ya golpea directamente la operación del transporte interdepartamental.
- Según un reporte del 21 de julio, solo el 20% de las unidades seguía trabajando mientras el resto permanecía paralizado por falta de carburante.
- Varios buses deben esperar hasta tres días en filas de surtidores antes de poder iniciar ruta, lo que complica el cumplimiento de itinerarios.
- El transporte de carga y pasajeros, tanto interdepartamental como internacional, figura entre los sectores más perjudicados.
Los números: El alza de repuestos e insumos presiona adicionalmente al sector.
- Los repuestos subieron entre 40% y 50% dependiendo del producto, según denuncias de choferes del 22 y 28 de julio.
- El mantenimiento de vehículos llegó a costar hasta 80% más en algunos casos.
- Piezas de alta demanda como pastillas de freno, amortiguadores y componentes de suspensión registran incrementos fuertes.
Contexto: La crisis de diésel no es aislada. Durante julio, aunque la gasolina empezó a normalizarse en algunos puntos del país, el diésel siguió escaso con filas prolongadas en surtidores.
- El Gobierno impulsó medidas como la importación y comercialización privada de combustibles para aliviar la presión sobre el abastecimiento.
Qué sigue: El ampliado nacional del sector será clave para determinar si se activan protestas o se mantiene la espera de una solución gubernamental. Los dirigentes esperan una respuesta concreta de las autoridades antes de definir medidas de presión.
