Ilustración: El Post

La conflictividad política condiciona la viabilidad de las reformas económicas

Lo esencial: La inestabilidad política y los bloqueos en Bolivia paralizaron la agenda de reformas estructurales del Gobierno de Rodrigo Paz en sectores de hidrocarburos, energía, minería, inversiones y evaporíticos previstas para este año.

Por qué importa: Sin condiciones políticas para avanzar en las reformas, el país enfrenta un aumento del riesgo país y una caída del interés de inversionistas extranjeros en sectores estratégicos, explican los analistas.

  • El economista Germán Molina advierte que proyectos destinados originalmente a Bolivia podrían trasladarse a otros mercados con marcos regulatorios más estables, como Argentina.

Panorama general: El Gobierno desplazó sus prioridades hacia la gestión de conflictos ante los pedidos de renuncia y las protestas sociales.

  • La ABC reporta al menos 90 puntos de bloqueo diarios, los cuales afectan sobre todo a seis departamentos del país.
  • El Estado centra sus esfuerzos en habilitar corredores humanitarios y entregar ayuda para mitigar el desabastecimiento.
  • El paquete de 10 anteproyectos de ley presentado el 8 de mayo —que incluye normas sobre minería, inversiones y reducción de la burocracia— permanece en la incertidumbre.

Los números: Las cifras reflejan la magnitud de la crisis económica y el costo de la parálisis.

  • Bolivia registró una inflación del 20% en 2025 y una contracción económica del 2,40%.
  • Molina estima una pérdida preliminar de 4.000 millones de dólares para el conjunto de la economía nacional, que agravará la contracción prevista para el PIB 2026.

Qué dicen: Molina plantea que en Bolivia “el 90% es político y el 10% económico”, y sostiene que es técnicamente inviable llevar adelante cualquier proceso de reforma estructural si no se resuelve primero el problema político-social.

  • Sobre el ajuste de carburantes, Molina afirma que el Gobierno cometió un error al otorgar plazos y no aprovechar el momento inicial para aplicar reajustes continuos basados en precios internacionales.
  • Al haber trasladado el problema de diciembre de 2025 a junio de 2026, ahora cualquier intento de subir la gasolina solo serviría para “avivar el fuego” del conflicto, según el analista.

Entre líneas: Mientras países vecinos como Argentina ofrecen incentivos legales y tributarios para atraer capitales, Bolivia parece estar “espantando” a los inversionistas debido a su inestabilidad, según Molina.

  • La conflictividad actual impide generar los consensos necesarios con las universidades y la sociedad civil para debatir las leyes que el mandatario aseguró estaban “listas”.

La conclusión: Molina enfatiza que ninguna reforma —ya sea en el régimen cambiario, la ley de inversiones o el sector del litio— podrá prosperar sin una “cirugía de alta precisión” política que logre pacificar el país.

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