El costo político de la inacción: analistas observan riesgos en la postura de Paz
Lo esencial: El gobierno de Rodrigo Paz enfrenta una crisis de gobernabilidad tras 33 días de bloqueos, con analistas y líderes políticos que coinciden en señalar una preocupante falta de firmeza que permitió la escalada del conflicto.
Por qué importa: La percibida inacción gubernamental ha derivado en desabastecimiento de insumos básicos en las principales ciudades y pone en riesgo la estabilidad del Estado de derecho.
- La Paz y El Alto permanecen bajo un cerco carretero que impide la llegada de oxígeno, medicamentos y combustibles, generando una crisis humanitaria directa.
Panorama general: Las críticas provienen de múltiples frentes políticos y cívicos que demandan acciones inmediatas.
- El analista político José Orlando Peralta identificó una “debilidad para decidir” vinculada a falta de narrativa coordinada y peleas internas entre ministros.
- Francisco Solares, analista internacional, calificó la gestión como un “gobierno que desgobierna” y advirtió sobre un posible juicio de responsabilidades por incumplimiento de deberes.
- Agustín Zambrana, vicepresidente del Comité pro Santa Cruz, tildó la postura del Ejecutivo como “pelele” al cumplirse la quinta semana de movilizaciones.
Qué dicen: Los críticos y el Gobierno mantienen posiciones contrastantes sobre cómo enfrentar la crisis.
- “Gobernar es decidir” y no simplemente administrar la demora, advirtió Jorge Tuto Quiroga, denunciando un “vacío estatal” por la incapacidad de restablecer el orden.
- “El diálogo no es miedo”, respondió el presidente Paz, asegurando que su gestión apuesta por la concertación como herramienta central para fortalecer la institucionalidad.
Entre líneas: La debilidad institucional fue aprovechada por actores de oposición para impulsar maniobras como el de un referéndum revocatorio extraordinario planteado por legisladores opositores, según Peralta.
- Solares alertó sobre una presunta intromisión política en el Órgano Judicial, citando la suspensión de órdenes de aprehensión contra dirigentes para facilitar el diálogo.
Sí, pero: El presidente Paz defendió su estrategia enfatizando que su gobierno busca alcanzar decisiones conjuntas sin recurrir al uso de la fuerza, reiterando su compromiso de hacer cumplir la ley en cada departamento.
La conclusión: Para los sectores críticos, el llamado a la unidad del mandatario no fue suficiente para frenar la escalada de protestas ni aliviar el asedio a las ciudades, mientras Quiroga y Zambrana advierten que la inacción seguirá teniendo un costo político cada vez más elevado.
