Enfrentamientos: la COB y campesinos cercan plaza Murillo y descartan diálogo
Lo esencial: La Policía gasificó este lunes a marchistas de la Central Obrera Boliviana (COB) y sectores campesinos que intentaron romper el cerco de seguridad en plaza Murillo, generando enfrentamientos en inmediaciones de la Vicepresidencia.
Por qué importa: Los sectores movilizados rechazaron cualquier posibilidad de diálogo con el Gobierno y calificaron de “tardías” las medidas anunciadas por el presidente Rodrigo Paz, incluyendo la reducción salarial del 50% para él y sus ministros.
- El dirigente fabril Eduardo Ferrufino advirtió que “el pueblo ya rebasó a sus dirigentes” y que las bases sociales ya no aceptan negociaciones.
Estado actual: La jornada de protestas coincidió con una crisis múltiple que paralizó La Paz y El Alto.
- Ciudadanos enfrentaron dificultades para trasladarse debido a la escasez de gasolina y el colapso del transporte público, con largas filas en las estaciones del teleférico.
- El acceso al Aeropuerto Internacional de El Alto fue bloqueado con piedras, llantas encendidas y mallas metálicas por grupos movilizados.
- En el kilómetro 7 de El Alto, grupos autoconvocados reinstalaron bloqueos y fogatas en el ingreso principal a la terminal aérea.
Qué dicen: Los dirigentes sindicales expresaron su rechazo al Gobierno y denunciaron persecución política.
- “El pueblo está enojado por lo que ha habido el fallecido y no va a acudir más. Nos han amenazado de que no podemos ya sentarnos con el Gobierno”, declaró Eduardo Ferrufino.
- “No respetan ni el fuero sindical. Nuestro compañero (el ejecutivo Mario Argollo) sigue todavía con orden de aprehensión”, señalaron representantes de la COB.
Contexto: El malestar social se profundizó tras los hechos violentos en Vilaque Copata, municipio de Calamarca. La COB también denuncia persecución política por la orden de aprehensión contra Mario Argollo, investigado por los bloqueos de caminos.
Qué sigue: El Gobierno convocó a un Consejo Económico y Social para este miércoles, mientras diversos sectores advirtieron que las medidas de presión podrían radicalizarse si no se presentan soluciones inmediatas a la crisis económica y la falta de combustible.
