El Senado aprueba el proyecto de ley para destrabar el Estado de Excepción
Lo esencial: El Senado aprobó en grande y en detalle este domingo en Sucre, por más de dos tercios de los votos, el proyecto de ley que abroga la anterior normativa que exigía muchas condiciones para declarar Estado de Excepción en Bolivia.
- De proceder de la misma manera en la Cámara de Diputados y de ser promulgada por el ejecutivo, quedaría abrogada la “Ley Copa”, llamada así por haberla impulsada Eva Copa en 2020.
Por qué importa: Con la nueva norma, el Gobierno obtendría mayor rapidez para responder a los bloqueos que han provocado desabastecimiento de alimentos, combustibles y puesto en riesgo servicios de salud.
- Hasta ahora, el Ejecutivo debía obtener aprobación de la Asamblea Legislativa en 72 horas tras firmar el decreto, o la medida perdía vigencia automáticamente.
Contexto: De acuerdo a información preliminar, el proyecto de ley logró dos tercios de votos gracias al respaldo de senadores de Unidad y Libre. Sólo tres senadores de línea de Edmand Lara no apoyaron la iniciativa.
El plan: La eliminación de estos “candados” normativos abre nuevas posibilidades operativas para el Gobierno:
- Militarización de rutas estratégicas mediante despliegue coordinado de Policía y Fuerzas Armadas para operaciones de desbloqueo sostenidas.
- Control territorial con menor dependencia política inmediata del Legislativo para mantener operativos en zonas de conflicto.
- Imposición de controles de movilidad y perímetros de seguridad en regiones declaradas en emergencia.
Demandas: El debate se intensificó tras pedidos de diversos sectores, incluyendo las Iglesias Evangélicas Unidas, que mediante una Acción Popular exigieron al Gobierno usar sus facultades constitucionales para restaurar la transitabilidad.
- Legisladores que apoyaron la norma señalaron que la prioridad debe ser garantizar el traslado de pacientes, medicamentos y oxígeno ante la insuficiencia de mecanismos policiales ordinarios.
Sí, pero: A diferencia del antiguo “Estado de Sitio” ligado a dictaduras militares, el régimen de excepción actual mantiene límites estrictos: no se pueden suspender derechos fundamentales, el debido proceso ni el derecho a la información.
Entre líneas: La votación evidencia la fractura política: las bancadas de Unidad y Libre respaldaron la iniciativa, mientras el rechazo se limitó a solo tres senadores vinculados al vicepresidente Edmand Lara.
Qué sigue: El Senado pasa la norma a la Cámara de Diputados, que debe considerarla. De ser sancionada y promulgada, el Ejecutivo contaría con la herramienta legal para responder a la “convulsión interna” que denuncian diversos sectores.
