El alto costo del corredor humanitario: violencia, destrozos y una crisis sin resolver
Lo esencial: El operativo del “corredor humanitario” desplegado este sábado para abastecer a La Paz y El Alto logró un abastecimiento parcial, pero dejó un saldo elevado de violencia, destrucción material y una crisis que no logró resolverse.
Por qué importa: El costo del operativo revela que el Gobierno enfrenta un control territorial frágil: varios bloqueos fueron reinstalados pocas horas después de que los convoyes pasaran y la policía se replegara.
- La persistencia de focos de conflicto, sobre todo en La Paz y El Alto, mantiene al país en vilo mientras la radicalización del conflicto profundiza la polarización entre el Ejecutivo y los sectores movilizados.
Costo humano y de seguridad: La jornada estuvo marcada por una peligrosa escalada de violencia en múltiples puntos del operativo.
- Un efectivo policial fue retenido temporalmente por movilizados en El Alto, lo que obligó a un reforzamiento inmediato de los operativos.
- Múltiples policías resultaron heridos por pedradas, enfrentamientos directos y detonación de “cachorros” de dinamita, particularmente en Achica Arriba.
- Manifestantes fueron afectados por intensas gasificaciones y se registraron diversos arrestos durante los choques.
- En la noche, los movilizados atacaron el convoy del ministro Mauricio Zamora y su caravana tuvo que volver a La Paz.
Costo material e infraestructura: El impacto material fue cuantioso y visible en vehículos, maquinaria estatal y la Red Vial Fundamental.
- Un minibús de transporte público fue incendiado y motocicletas policiales fueron destruidas durante los disturbios.
- Una retroexcavadora de la ABC sufrió el destrozo de sus parabrisas y vidrios laterales tras ser atacada con piedras en Ventilla.
- Los técnicos de la ABC denunciaron graves daños en la capa asfáltica provocados por quema de neumáticos y uso de explosivos, lo que implicará millonarios costos de reparación.
Costo económico: El desabastecimiento y la logística de emergencia han golpeado fuertemente la economía tras 23 días de presión.
- El operativo demandó un gasto elevado por el despliegue de militares, policías y maquinaria en puntos como Caracollo, Ventilla, Río Seco, Senkata y Achica Arriba.
- Productores, transportistas y comerciantes reportaron pérdidas masivas por deterioro de productos y retraso en las rutas.
Costo político: Los sectores movilizados —campesinos aymaras, seguidores de Evo Morales y la COB— mantienen su exigencia de renuncia del mandatario, evidenciando una profunda polarización que el corredor humanitario no logró desactivar.
Qué dicen: “Todo tiene un límite”, advirtió el presidente Rodrigo Paz, quien subrayó que el Gobierno mantiene la voluntad de extremar esfuerzos para resolver el conflicto mediante el diálogo y que el objetivo primordial es evitar el desabastecimiento que afecta al sistema de salud y a la población.
Qué sigue: El Ejecutivo ha convocado a encuentros con dirigentes de los sectores movilizados para el fin de semana. Las decisiones de la administración de Paz dependerán directamente del resultado de estas mesas de diálogo.
