Narcoavionetas: nuevas rutas a Argentina y otra vez Bolivia en la mira regional
Lo esencial: Dos avionetas bolivianas con cocaína cayeron en menos de una semana en la provincia argentina de Santa Fe, exponiendo la consolidación de una ruta aérea clandestina entre Bolivia y el centro-este argentino.
Por qué importa: Los casos reactivan la presión regional sobre Bolivia por las debilidades en el control de su espacio aéreo, justo cuando el país intenta reforzar la cooperación antidrogas internacional.
- La repetición de vuelos ilegales con matrícula boliviana alimenta dudas sobre la eficacia real del sistema de vigilancia aérea y las políticas de interdicción.
Santa Fe como corredor: La provincia argentina combina extensas zonas agrícolas, baja vigilancia aérea rural y conexión inmediata con Rosario, uno de los nodos logísticos más importantes de Argentina.
- Las avionetas aterrizan en caminos rurales o pistas improvisadas, descargan cocaína en minutos y transfieren la carga a vehículos que esperan en tierra.
- Lo que antes se asociaba principalmente a Paraguay o regiones fronterizas de Brasil ahora aparece con más fuerza en provincias agrícolas argentinas.
Una estructura profesionalizada: En Villa Eloísa, los investigadores encontraron vehículos de apoyo, antenas satelitales, equipos de comunicación y bidones de combustible para repostaje rápido.
- Cuando intervino la Gendarmería, los sospechosos reaccionaron violentamente: un efectivo terminó gravemente herido tras ser embestido durante la fuga.
- Las investigaciones argentinas mencionan vínculos con José “Pepa” Rojas Velasco, piloto relacionado con estructuras atribuidas al entorno de Sebastián Marset.
Los radares bolivianos: Bolivia compró un sistema de radares franceses valuado en más de 200 millones de dólares para construir un “escudo aéreo” que debía cubrir Beni, Santa Cruz, Cochabamba, La Paz-Beni, Tarija, Sanandita y regiones fronterizas con Brasil y Paraguay.
- Reportes recientes señalan que solo dos de los nueve radares principales estarían plenamente operativos.
- Uno de esos radares detectó 4.200 vuelos irregulares en apenas tres años, un promedio superior a tres vuelos irregulares por día.
Los números: El primer operativo incautó 442 kilos de cocaína y el segundo 321 kilos, sumando más de 760 kilos decomisados en una semana en la misma provincia.
El vínculo Marset: Las autoridades argentinas investigan nexos con la organización de Brian Walter Bilbao y conexiones con el entorno del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, cuya red es señalada por operar con lógica regional combinando logística aérea, protección territorial y conexiones locales en distintos países.
Entre líneas: La cifra de vuelos detectados revela una contradicción preocupante: el Estado boliviano logra identificar parte de los vuelos sospechosos, pero no consigue detener ni desarticular completamente las rutas clandestinas.
- Las dos avionetas que cayeron probablemente no sean toda la ruta, sino apenas la parte visible de una estructura mucho más grande.
La conclusión: Para Argentina, el problema es la consolidación de corredores aéreos clandestinos en provincias agrícolas con baja vigilancia. Para Bolivia, el desafío es evitar que el país siga apareciendo como punto de salida o tránsito de vuelos ilegales ligados al narcotráfico regional.
