El petróleo llega a $us 109 dólares, asfixia las reservas de Bolivia y desborda el presupuesto oficial
Lo esencial: El precio del petróleo, que oscila entre 104 y 109 dólares por barril, golpea las finanzas de Bolivia, cuyo Presupuesto General del Estado (PGE) 2026 fue calculado con un precio de apenas 64,5 dólares.
Por qué importa: La brecha de casi 70% entre el precio real del crudo y lo presupuestado dispara el costo de importar combustibles, presiona las ya debilitadas Reservas Internacionales Netas (RIN) y amplía el déficit fiscal.
- Con un barril, 45 dólares por encima de la previsión oficial, la demanda de divisas para pagar a proveedores externos crece de forma acelerada, agravando la escasez de dólares que ya enfrenta el país.
Panorama general: Bolivia dejó de ser un país que se beneficia del petróleo caro; la declinación de su producción local de gas y líquidos lo convirtió en importador neto de energía.
- El país importa más del 85% del diésel y cerca del 60% de la gasolina que consume el mercado interno.
- YPFB compra combustibles a precios internacionales, pero los vende a tarifas congeladas mediante subsidios, absorbiendo directamente cada incremento del mercado.
Los números: Expertos advierten que por cada 10 dólares de incremento sostenido en el barril, la factura de importación anual se eleva en cientos de millones de dólares.
- El barril Brent llegó a rozar los 126 dólares en sus picos más altos durante esta escalada.
- Por el Estrecho de Ormuz, cuyo cierre parcial detonó la crisis, circula cerca del 20% del petróleo mundial.
Presupuesto General del Estado
Precio de referencia del petróleo · PGE 2026Precio PGE 2026
$us 64,50
Precio proyectado por barril en el presupuesto
Precio de Mercado
$us 109,00
Cotización actual por barril en mercados internacionales
Desfase Fiscal
El precio presupuestado es un 69% menor al valor real de mercado, lo que genera una brecha de $us 44,50 por barril.
El antecedente clave: El detonante de esta escalada ha sido el cierre parcial del estratégico Estrecho de Ormuz, en medio del deterioro de las negociaciones entre Washington y Teherán, con acusaciones de “piratería” y confiscación de buques.
Entre líneas: El conflicto en Oriente Medio golpea la “caja” boliviana en tres frentes simultáneos: mayor gasto no programado para sostener la subvención, necesidad urgente de dólares para pagar importaciones y dificultad para mantener el flujo logístico, lo que deriva en filas en los surtidores.
La conclusión: A diferencia de episodios especulativos anteriores, analistas coinciden en que este es un shock de oferta real y prolongado.
- Si la crisis entre Estados Unidos e Irán se extiende, Bolivia enfrentará no solo precios elevados, sino el desafío de sostener el abastecimiento de combustibles sin desbordar su ya frágil equilibrio económico.
