Caso Consorcio: a casi un año, se reactiva la trama de cooptación judicial en Bolivia
Lo esencial: El caso Consorcio, que destapó una presunta red de injerencia política y judicial en Bolivia, se reactiva tras la revelación de un supuesto acuerdo entre implicados y la magistrada denunciante Fanny Coaquira, quien niega su existencia.
Por qué importa: La reactivación del caso vuelve a poner en cuestión la independencia judicial en Bolivia y evidencia las tensiones estructurales dentro del sistema.
- El proceso no solo expuso presuntas prácticas de tráfico de influencias y coordinación irregular de fallos, sino que también reavivó el debate sobre la necesidad de reformas profundas para garantizar transparencia e institucionalidad.
El supuesto acuerdo: El abogado Alberto Morales, defensor del exministro César Siles, afirmó que su cliente y el expresidente del Tribunal Departamental de Justicia (TDJ) de La Paz, Yván Córdova, firmaron un documento confidencial con Coaquira.
- Según su versión, el acuerdo contempla reparación económica, apoyo psicológico y gestiones para modificar la tipificación de los delitos hacia encubrimiento, que contempla penas menores.
- Coaquira negó categóricamente la existencia del documento y aseguró que no ha suscrito ningún acuerdo ni avalado una salida alternativa al proceso.
- La Fiscalía tampoco ha aceptado mecanismos que puedan cerrar el caso por esa vía, lo que pone en duda la viabilidad de esa salida.
El antecedente clave: El caso salió a la luz el 12 de junio de 2025, tras la difusión de un audio en el que se escucha al entonces ministro César Siles instruir al juez de Coroico, Fernando Lea Plaza, emitir un fallo contra la magistrada Coaquira, electa por voto popular.
- El objetivo era suspenderla del cargo y permitir que su suplente, Iván Campero, asumiera funciones, lo que desencadenó una crisis institucional sin precedentes recientes en el Órgano Judicial.
- El presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Romer Saucedo, calificó el caso como un intento de “golpe” al Órgano Judicial, y advirtió que la red buscaba extender su influencia al Tribunal Agroambiental y al Consejo de la Magistratura.
La estructura de la presunta red: De acuerdo con declaraciones y elementos investigativos, la trama involucraba a jueces, vocales y altas autoridades.
- César Siles, exministro de Justicia; Yván Córdova, expresidente del TDJ de La Paz; y Claudia Castro, exvocal judicial.
- Fernando Lea Plaza, juez de Coroico; Iván Campero, magistrado suplente; y José Ramiro Uriarte, abogado impulsor del recurso.
- Según el testimonio de Lea Plaza, existieron presiones directas para emitir el fallo que apartaría a Coaquira en una operación que habría permitido reconfigurar el equilibrio de poder dentro del sistema judicial.
Las consecuencias judiciales: El escándalo derivó en renuncias y acciones judiciales. Siles dejó el cargo un día después de difundido el audio.
- Detención preventiva para Siles, Castro y Lea Plaza.
- Detención domiciliaria para Campero, Córdova y Uriarte, además de órdenes de aprehensión contra otros involucrados.
- El Consejo de la Magistratura anunció auditorías a procesos judiciales en los que participaron los implicados para identificar posibles irregularidades adicionales.
Derivaciones del caso: El proceso sumó nuevas aristas con denuncias de intentos de destitución contra otras autoridades judiciales, como la magistrada Rosmery Ruiz, quien señaló la existencia de audios que evidenciarían un patrón similar de presión y coordinación.
- El exjuez Lea Plaza murió en octubre de 2025, en circunstancias que su defensa vinculó a presiones y amenazas derivadas del caso. Los resultados de la autopsia dieron cuenta de que se habría quitado la vida.
Qué sigue: A casi un año de su estallido, el caso continúa evolucionando y, con la polémica por el supuesto acuerdo, confirma que sus implicaciones políticas, judiciales e institucionales están lejos de cerrarse.
