Gobierno anula 161 decretos que permitían contrataciones estatales sin licitación
Lo esencial: El Gobierno promulgó el Decreto 5600 que anula 161 decretos supremos que durante casi dos décadas permitieron contrataciones directas sin licitación por montos millonarios.
Por qué importa: Los decretos anulados facilitaron adjudicaciones por más de 96 millones de dólares y 7.930 millones de bolivianos, recursos públicos que según el Gobierno se destinaron a proyectos sin retorno social ni financiero.
- De los 161 decretos, 105 no tenían monto límite establecido, funcionando como instrumentos abiertos que permitían adjudicaciones arbitrarias en cualquier momento por la autoridad de turno.
Los hechos: El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, identificó proyectos emblemáticos de mal manejo de recursos durante gestiones anteriores.
- En el sector salud, múltiples hospitales de segundo, tercer y cuarto nivel permanecen inconclusos, representando una inversión paralizada de 4.400 millones de bolivianos, incluyendo unidades de radioterapia en Cochabamba, Chuquisaca y Potosí con apenas 14% de avance.
- El Aeropuerto de San Ignacio de Velasco, con inversión de 215 millones de bolivianos, se encuentra deteriorado y sin vuelos comerciales; el aeropuerto de Alcantarí en Chuquisaca demandó 382 millones de bolivianos.
- Se identificaron gastos de 64 millones de dólares en 702 ambulancias compradas sin licitación, 47 millones de bolivianos en el Museo de Orinoca y 29 millones en eventos con movimientos sociales.
El plan: El nuevo decreto establece tres objetivos centrales para transformar el sistema de contrataciones.
- Transparentar la totalidad de las contrataciones directas, eliminando mecanismos de direccionamiento hacia empresas vinculadas.
- Anular formalmente los instrumentos legales que permitían el uso discrecional del dinero público, especialmente los decretos “sin monto”.
- Iniciar procesos de auditoría y revisión sobre lo actuado en el pasado para determinar responsabilidades administrativas y penales.
Qué dicen: “Los recursos de los bolivianos son sagrados”, enfatizó Lupo, señalando que la fortaleza de un Estado no radica en la cantidad de decretos que firma, sino en su capacidad para resolver problemas y recuperar la confianza ciudadana en la administración pública.
Entre líneas: El Gobierno califica el sistema anterior como “opaco” y describe las inversiones realizadas como “elefantes blancos”, sugiriendo que las contrataciones directas sin licitación fomentaron la discrecionalidad y la malversación de fondos públicos.
