De los $us 7.000 millones que promete Paz el FMI solo firmó $us 1.900
Lo esencial: El presidente Rodrigo Paz afirmó este viernes en el Foro Económico 2026 de la Cainco que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) “significará cerca $us 6.000 a $us 7.000 millones” para Bolivia. Un día antes había dado una cifra similar.
- Solo una parte de ese monto corresponde al crédito efectivamente negociado, el resto son recursos que el Gobierno espera “destrabar” de otros organismos y que todavía no están comprometidos en firme.
Por qué importa: Entre lo pactado y lo anunciado hay una diferencia relevante para entender cuánto dinero fresco puede esperar realmente el país y en qué plazos.
- El único monto con un acuerdo técnico concreto es el de $us 1.900 millones con el FMI, equivalentes a $us 1.369 millones de derechos especiales de giro (DEG).
- No es la primera vez que el Ejecutivo maneja cifras grandes que luego se matizan: en febrero, el economista Gonzalo Chávez ya advertía que unos $us 8.000 millones mencionados entonces por el Gobierno eran “montos comprometidos” que en su mayoría no habían ingresado al país ni eran de libre disponibilidad.
Los hechos: El respaldo del FMI a Bolivia todavía transita dos instancias de aprobación antes de convertirse en desembolsos.
- El 29 de julio, Bolivia y el staff técnico del FMI cerraron un acuerdo a nivel técnico por un programa de 36 meses bajo el Servicio Ampliado del Fondo (SAF), por unos $us 1.900 millones. Ese acuerdo todavía requiere el visto bueno del Directorio Ejecutivo del FMI y el cumplimiento de “acciones previas” ya pactadas con las autoridades bolivianas.
- El crédito contempla una tasa de interés básica anual de 3,479%, variable según la cotización de los DEG; un período de gracia de cuatro años y medio antes de empezar a pagar capital, y un plazo total de repago de hasta diez años desde cada desembolso.
- En paralelo, el Ejecutivo envió el 3 de septiembre a la Asamblea Legislativa el proyecto de Ley 723, indispensable para que el país pueda suscribir el financiamiento. El ministro de Economía, Christian Morales, señaló que se dará a los legisladores acceso a la documentación completa del acuerdo.
- Los $us 1.900 millones no llegarían de una sola vez: se desembolsarían por tramos a lo largo de 36 meses, condicionados a que Bolivia cumpla las metas económicas fijadas con el FMI.
Qué dicen: Las declaraciones más recientes del oficialismo conviven con lecturas más cautelosas de analistas y del sector empresarial.
- Paz sostuvo que el acuerdo con el FMI “no solo permitirá $us 1.900 millones para estabilizar la divisa, sino la apertura de más de $us 7.000 millones” a través de la CAF, el BID y el Banco Mundial, y afirmó que esos fondos son para obras y desarrollo, no para pagar salarios.
- El economista Gonzalo Chávez dijo que el acuerdo mejora las expectativas y da señales positivas al mercado, pero remarcó que los recursos comprometidos “todavía no están garantizados porque deben superar las instancias formales” de aprobación en el FMI.
- La diputada de Alianza Popular Claudia Herbas pidió conocer “a profundidad” el contenido del acuerdo y cuestionó que la Asamblea avance en su tratamiento sin suficiente información sobre las condiciones que asume el Estado boliviano.
- El presidente de la Cainco, Jean Pierre Antelo, planteó en el mismo Foro Económico que, aún deben cumplirse las etapas pendientes para que los recursos estén disponibles, y reclamó conocer las condiciones pactadas para que las empresas puedan tomar decisiones de inversión.
Sí, pero: El propio Gobierno ya había apuntado más alto antes de julio.
- Semanas antes de cerrar el acuerdo, el entonces ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, había anticipado que Bolivia estaba cerca de un financiamiento de entre $us 2.500 y $us 2.800 millones con el FMI. La cifra finalmente pactada, $us 1.900 millones, quedó por debajo de esa expectativa oficial.
- De concretarse todas las etapas, sí sería el primer programa del FMI por más de un año que aprueba Bolivia desde 2006.
Qué sigue: El proyecto de Ley 723 entra ahora en debate en la Asamblea Legislativa, donde los créditos del FMI son un tema políticamente sensible en Bolivia. En paralelo, el Directorio Ejecutivo del FMI todavía debe pronunciarse sobre el acuerdo técnico antes de que se habilite el primer desembolso.
