Cisterneros anuncian paro nacional desde el lunes por deudas de YPFB y tarifas de flete
Lo esencial: El transporte de carburantes por cisternas anunció un paro nacional desde el lunes 24 de agosto en reclamo por pagos pendientes de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) la nivelación de los precios de los fletes y otras demandas no atendidas.
Por qué importa: Los camiones cisterna son uno de los principales eslabones para llevar gasolina y diésel importados y nacionales hasta plantas de almacenamiento y estaciones de servicio.
- El eventual cese de operaciones podría afectar nuevamente la llegada de carburantes a las ciudades, en momentos en que el país todavía arrastra filas y problemas de abastecimiento.
El antecedente clave: La protesta tiene como antecedente un acuerdo alcanzado entre YPFB y los cisterneros el 9 de julio, presentado por la estatal como garantía de continuidad operativa de la cadena.
- YPFB se comprometió a cancelar hasta fines de julio los saldos pendientes correspondientes a marzo y abril.
- El acuerdo contemplaba mesas de trabajo sobre el incremento de fletes, facturación, condiciones de contratación y seguridad jurídica para las empresas transportistas.
- Kosky valoró entonces positivamente el entendimiento, pero poco más de un mes después el sector vuelve a anunciar una medida de presión.
Los números: El conflicto por los fletes se agrava por los recientes cambios en el mercado del diésel y por la magnitud de la logística terrestre.
- Desde el 17 de agosto, los usuarios que demandan más de 120 litros mensuales pagan un precio superior, con un incremento cerca del 84%, según reportes internacionales.
- En junio, YPFB reportó que más de 1.000 camiones cisterna cargados con combustibles líquidos permanecían varados en distintas rutas debido a bloqueos.
- Cada convoy ferroviario puede transportar entre 900.000 y 1,1 millones de litros de gasolina, con un tránsito de aproximadamente 36 horas.
Qué dicen: Sergio Kosky, dirigente de los cisterneros, comunicó la decisión del paro y cuestionó el incumplimiento de compromisos asumidos con la estatal petrolera.
- Por su parte, el presidente de YPFB, Sebastián Daroca, sostuvo el 17 de agosto —al presentar un plan y suscribir un acuerdo de diez puntos en Santa Cruz— que las filas podían comenzar a reducirse en cuestión de horas o pocos días.
Sí, pero: YPFB reactivó a finales de junio el transporte ferroviario de combustibles hacia Santa Cruz tras más de tres años de interrupción, con un primer convoy de más de un millón de litros.
- La diversificación logística reduce presión sobre las carreteras, pero no sustituye de inmediato al transporte por cisternas, indispensable para llevar el combustible desde las plantas hasta los surtidores.
Qué sigue: La cuenta regresiva está en marcha. Si no se alcanza un nuevo acuerdo antes del lunes, Bolivia podría enfrentar una interrupción en uno de los eslabones más sensibles de su cadena energética.
