El Gobierno congela los combustibles pese al alza del petróleo y aumenta la presión sobre las reservas
Lo esencial: El Gobierno ratificó que no subirá los precios de los combustibles pese a que el petróleo internacional superó los 84 dólares por barril, muy por encima de los 64,45 dólares de referencia establecidos en el Decreto Supremo 5516.
Por qué importa: La decisión busca evitar mayor convulsión social en medio de 43 días de bloqueos, pero tiene un costo económico elevado en un contexto de reservas internacionales limitadas.
- El analista Álvaro Ríos califica la medida como “positiva” para la estabilidad social, aunque advierte que la factura económica se traslada hacia el futuro y puede profundizar el desequilibrio fiscal.
El contexto: Bolivia pasó de ser productor autosuficiente a importador neto de energía tras consumir sus reservas internas de petróleo, gas y condensado.
- Según Ríos, esta dependencia es resultado de “20 años de una política exploratoria fallida”, lo que obliga al país a enfrentar la volatilidad de precios internacionales con recursos limitados.
Los números: El costo del subsidio a combustibles y sus efectos se reflejan en cifras significativas.
- El subsidio representa cerca de 1.500 millones de dólares anuales, según Ríos.
- Entre el 6 de enero y el 11 de junio de 2026, el país destinó 12.179,1 millones de bolivianos (1.739,8 millones de dólares) a la compra de combustibles.
- Las Reservas Internacionales Netas ascendían a 4.546,8 millones de dólares al 29 de mayo de 2026, según el BCB.
Sí, pero: El congelamiento de precios fomenta indirectamente el contrabando hacia países vecinos donde los combustibles cuestan más.
- Mientras en Bolivia la gasolina especial cuesta 6,96 bolivianos y el diésel 9,80 bolivianos, en Perú, Argentina, Chile o Brasil el diésel ronda los 13 a 14 bolivianos y la gasolina los 12 bolivianos.
- Ríos señala que los bolivianos terminan financiando parte del combustible de sus vecinos, ya que el producto “se sale” del territorio por el incentivo económico de la reventa.
Qué dicen: Las autoridades y analistas ofrecen perspectivas distintas sobre la situación.
- “El Ejecutivo no tiene planes para subir el precio de los combustibles ni de la energía eléctrica”, aseguró el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, quien atribuyó los rumores de ajustes a sectores que buscan generar malestar.
- Ríos considera que el subsidio de largo plazo resulta “perverso” para la economía nacional y que la falta de medidas estructurales para corregir el retiro de la subvención puede profundizar el desequilibrio fiscal.
Qué sigue: El periodo de evaluación de seis meses establecido por el Decreto Supremo 5516 concluye a mediados de junio, aunque el Gobierno ya adelantó que mantendrá los precios congelados.
