Tras momentos de tensión, la Policía toma el control del campo petrolero en Santa Rosa
Lo esencial: Sectores campesinos tomaron el campo petrolero Humberto Suárez Roca en Santa Cruz, que produce hidrocarburos líquidos desde 1990, y la Policía ejecutó un operativo que permitió recuperar el control de las instalaciones, dejando cuatro personas aprehendidas.
Por qué importa: La toma de un campo que opera ininterrumpidamente desde hace 36 años representaba una amenaza directa a la seguridad energética del país en un contexto de crisis de reservas.
- El cierre de las válvulas del pozo paralizó de forma temporal la actividad hidrocarburífera en la zona, generando pérdidas económicas para el Estado.
El operativo: Un contingente policial de élite, incluyendo grupos Delta, inició la recuperación del campo este miércoles alrededor de las 06:00 en el municipio de Santa Rosa del Sara.
- Los manifestantes resistieron el avance policial con piedras, palos y derribando árboles sobre las vías de acceso, lo que llevó a las fuerzas del orden a usar gases lacrimógenos.
- Los cuatro detenidos presuntamente intentaban rodear a los uniformados a bordo de una motocicleta y una vagoneta, vehículos que fueron secuestrados por la policía.
Los números: El campo Humberto Suárez Roca produce actualmente un promedio de 217 barriles de petróleo por día y cuenta con tecnología de levantamiento artificial para crudo pesado.
Contexto: La toma del campo se enmarca en una ola de protestas nacionales protagonizadas por sectores campesinos que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
- Las movilizaciones ya reportan al menos diez fallecidos y múltiples bloqueos de carreteras que afectan el suministro de insumos básicos y servicios de salud en otros departamentos.
Qué dicen: El comandante departamental de la Policía en Santa Cruz, David Gómez, confirmó que la movilización policial buscaba restablecer el orden y el derecho a la propiedad pública tras el fracaso de los intentos iniciales de diálogo.
Qué sigue: Tras el operativo, la Policía tomó el control de las instalaciones del campo petrolero para dar curso a la reactivación de las operaciones, mientras el gobierno busca retomar el control de otros puntos estratégicos.
