Planta criogénica municipal de oxígeno de Cochabamba. Fotos: GAMC
|

Sin oxígeno no hay vida: Cochabamba lo entendió hace cinco años

Lo Esencial: Mientras dieciséis hospitales de La Paz y El Alto operan al borde del desabastecimiento de oxígeno medicinal por días de bloqueos en accesos a la sede de gobierno, la red sanitaria de Cochabamba mantiene su suministro garantizado gracias a una planta criogénica municipal construida hace cinco años.

  • La diferencia entre una ciudad y la otra no es geográfica: es una decisión de política pública tomada en 2021.

Por qué importa el oxígeno medicinal: El oxígeno medicinal no admite reemplazo ni demora. Cuando falta, los pacientes críticos no resisten y la mortalidad sube en horas, no en días. La población que depende de este insumo tiene rostros específicos:

  • Neonatos en respiración asistida que no toleran ni un minuto de interrupción del suministro.
  • Niños internados con cuadros respiratorios graves cuya estabilidad depende de un flujo continuo.
  • Pacientes del tercer nivel con insuficiencia respiratoria, post-operatorios complejos y enfermedades crónicas pulmonares que requieren oxígeno permanente.

Cuando una ciudad pierde el suministro, lo que se pierde no es comodidad hospitalaria: son vidas que no admiten esperar a que se desbloquee una carretera.

La decisión que Cochabamba tomó en 2021: En plena emergencia sanitaria del COVID-19, el Gobierno Municipal, bajo el mando del Alcalde Manfred Reyes Villa, invirtió Bs 3,8 millones en una planta criogénica de oxígeno medicinal.

La decisión no era obvia ni barata: muchas ciudades del país optaron por seguir comprando oxígeno a proveedores externos, dependiendo de transporte interdepartamental y de contratos privados.

Cochabamba eligió producir el suyo. Esa decisión incorporó al patrimonio municipal un activo estratégico con tres características que hoy resultan vitales:

  • Producción local y propia, sin dependencia de proveedores fuera del departamento.
  • Capacidad medicinal certificada, no industrial, lo que permite uso hospitalario directo.
  • Operación pública, lo que habilita decisiones de distribución basadas en criterio sanitario y no comercial.

Cómo funciona hoy ese activo: Cinco años después de su instalación, la planta conserva plena capacidad técnica y operativa, y abastece a la red municipal de salud sin interrupciones. Sus parámetros operativos explican por qué la ciudad mantiene autonomía frente a la crisis nacional:

50m³/h

Capacidad instalada

Equivale a 200 cilindros producidos por día

99,5% de pureza

24h

Operación continua

Funciona los 7 días de la semana sin dependencia externa

Sin cortes de abastecimiento

29centros

Cobertura institucional

Centros de salud de Cercado abastecidos sin costo al paciente

Acceso equitativo

El valor que genera: La planta no se evalúa solamente por facturación, sino por valor público acumulado, una metodología que suma los beneficios económicos, sanitarios, logísticos, sociales y estratégicos que el activo entrega sin cobrar. La memoria visual del activo sanitario del GAMC estima ese valor en Bs 79,7 millones, construido a partir de cinco componentes:

Valor Económico

El municipio produce a costo propio el oxígeno que de otro modo compraría al mercado privado, donde un tanque puede alcanzar Bs 250.

Valor Sanitario

La capacidad de respuesta hospitalaria mejorada permite atender pacientes críticos sin interrupciones en el suministro de un insumo vital.

Valor Logístico

La producción local reduce la exposición del sistema a bloqueos, transporte de larga distancia y escasez de combustible.

Valor Social

Una familia con un paciente crónico puede ahorrar hasta Bs 2.000 mensuales gracias al acceso gratuito al oxígeno.

Valor Estratégico

La autonomía sanitaria territorial protege al municipio frente a crisis logísticas, sanitarias y políticas — exactamente el escenario que se está cumpliendo esta semana.

El gesto solidario: El jueves 21 de mayo de 2026, el alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, anunció que realiza gestiones para enviar oxígeno medicinal a La Paz como respuesta a la crisis hospitalaria que enfrenta la sede de gobierno. El anuncio incluyó garantías concretas y una postura institucional explícita:

  • Sin afectar a Cercado: la Alcaldía aseguró que la medida no comprometerá el abastecimiento de los 29 centros de salud de la red municipal cochabambina.
  • Voluntad institucional formal: el comunicado declaró “plena voluntad de apoyo solidario para atender la emergencia sanitaria” paceña.
  • Capacidad técnica disponible: el ofrecimiento se sostiene en producción excedente real, no en una promesa sin respaldo operativo.

La concreción del envío depende de variables logísticas externas al municipio cochabambino, pero el ofrecimiento mismo solo es posible porque la planta existe y opera con autonomía.

La prueba de estrés: La hipótesis de inversión municipal del 2021 está siendo validada en tiempo real. El informe de evaluación estableció que el valor público del activo se activa precisamente cuando el sistema enfrenta crisis, escasez o interrupciones logísticas — y esta semana ese escenario dejó de ser teórico:

  • La función del activo cambió sin que cambiara el activo. Lo que en 2021 protegió a Cochabamba frente a una pandemia, en 2026 la protege frente a un bloqueo político con consecuencias sanitarias equivalentes.
  • El costo de no tener el activo se ve afuera, no adentro. Las ciudades que dependen de proveedores externos enfrentan hoy reservas que se miden en horas; Cochabamba mide su autonomía en años de operación sostenida.
  • La resiliencia no se improvisa. Se construye con inversión pública previa, mantenimiento sostenido y decisión política de no depender del mercado para insumos vitales.

Entre Líneas: La crisis actual reabre una pregunta que el resto del país no se hizo a tiempo: qué insumos sanitarios son demasiado críticos para dejarlos en manos del transporte interdepartamental o de proveedores privados.

Qué sigue: La planta cochabambina funciona como un caso de estudio en tiempo real para el resto del país, y deja preguntas abiertas que las próximas semanas tendrán que responder más allá de la coyuntura del bloqueo:

  • Replicabilidad: qué otros municipios y gobernaciones tienen las condiciones técnicas y financieras para instalar plantas criogénicas propias.
  • Política nacional de insumos críticos: qué nivel del Estado debe garantizar la autonomía sanitaria territorial frente a crisis logísticas recurrentes.
  • Mantenimiento del activo cochabambino: cómo asegurar que la planta siga operando con la misma capacidad y pureza durante los próximos quince años de vida útil proyectada.
  • Lección de inversión pública: qué otras infraestructuras críticas deberían concebirse hoy bajo la misma lógica de “seguro territorial” antes de que vuelva a haber una emergencia.

Otras Noticias