Quién es Bascopé: constitucionalista, de línea dura contra bloqueadores y hoy Ministro de Trabajo
Lo esencial: Williams Bascopé, abogado constitucionalista, candidato a diputado, y partidario del estado de sitio y cárcel para bloqueadores, fue posesionado este jueves como nuevo ministro de Trabajo del gobierno de Rodrigo Paz.
Por qué importa: El nombramiento coloca a un político de discurso confrontacional contra protestas sociales al frente del ministerio que administra la relación del Estado con sindicatos y trabajadores en un momento en que Bolivia enfrenta conflictos sociales.
- Paz, sin embargo, lo presentó como un “hombre de diálogo”.
Su trayectoria política: Bascopé construyó su perfil público como analista político, docente universitario y defensor jurídico del gobierno transitorio de Áñez.
- En 2020 fue candidato a primer diputado plurinominal por La Paz de la alianza “Juntos”, liderada por Jeanine Áñez.
- Posteriormente se vinculó a APB (Autonomía Para Bolivia) Súmate y al entorno político de Manfred Reyes Villa, integrando listas legislativas de esa alianza en 2025.
- Antes de su nombramiento actual, versiones periodísticas lo señalaban como candidato al Ministerio de Defensa.
Su posición sobre los bloqueos: El nuevo ministro ha sostenido públicamente que los bloqueos no constituyen un derecho legítimo y pidió aplicar procesos penales contra dirigentes movilizados.
- “El derecho a bloquear no existe, eso es un delito”, afirmó en una intervención pública.
- “Todo aquel dirigente, organización social o asociación colectiva debe ser procesado con 10 a 15 años de cárcel”, sostuvo al referirse a quienes impulsan bloqueos de caminos, y resaltó la Ley Antibloqueos.
- “Debe ser procesado por el delito de terrorismo”, declaró en otra ocasión, calificando esas medidas como actos vinculados al terrorismo.
El estado de sitio como opción: En medio de recientes conflictos, Bascopé declaró públicamente:
- “Si no quieren dialogar y quieren la renuncia, hay que procesarlos y no descarto que hay que declarar un estado de sitio”.
- La declaración encendió alarmas en sectores sociales debido a que el estado de sitio representa una medida extrema que restringe derechos y garantías constitucionales.
Su discurso contra el MAS y Chapare: Bascopé asoció movilizaciones con estructuras criminales, afirmando que “los bloqueos terroristas de vándalos son financiados por el narco”.
- “Nos ha llevado el populismo y la irracionalidad de muchos de nosotros los bolivianos, que hemos puesto una manga de delincuentes en el poder”, afirmó en uno de sus discursos más virales.
- En 2023 expresó aspiraciones presidenciales: “Me he preparado varios años para llegar al poder porque voy a tener el valor de intervenir el Chapare y enfrentarlos”.
Qué dicen: El presidente Paz intentó equilibrar el mensaje durante el acto de posesión.
- “Incorporamos a un hombre de diálogo, un hombre convencido de que la patria está por encima de toda ideología”, afirmó Paz.
- “Tenemos una sola patria, la rojo, amarillo y verde. Y todos tenemos una identidad a la cual queremos llamar”, dijo Bascopé en el acto, este jueves.
El contexto de la renuncia: El ministro saliente Edgar Morales renunció este jueves asegurando que su decisión busca “aportar a la pacificación” y abrir espacios de diálogo frente al conflicto.
- Es el primer cambio en el gabinete desde que estalló la crisis hace más de dos semanas, y responde a la presión de sectores sociales y sindicales que exigían reestructuración ministerial.
Entre líneas: El contraste entre la definición de Paz sobre Bascopé como “hombre de diálogo” y las declaraciones previas del nuevo ministro se convirtió inmediatamente en tema de debate político.
- La pregunta que surge en sindicatos y organizaciones sociales es si el nuevo ministro buscará diálogo o impondrá la lógica de confrontación que defendió durante años desde los medios y la arena política.
La conclusión: La figura de Williams Bascopé representa una señal política contundente del gobierno de Rodrigo Paz, en plena crisis, el Ejecutivo apuesta por un hombre de discurso duro, confrontacional y profundamente ideologizado contra el masismo, lo que podría redefinir el tono de la relación entre el Gobierno y la protesta social en Bolivia.
