Avance judicial contra Evo coincide con escalada de violencia, presión y tensión política
Lo esencial: Mientras el juicio por trata agravada contra Evo Morales avanza y la Justicia ratifica órdenes de captura en su contra, Bolivia enfrenta una escalada de violencia, bloqueos, marchas y pedidos de renuncia contra el presidente Rodrigo Paz.
- El Gobierno denuncia un intento de desestabilización política impulsado por sectores evistas.
- El exmandatario acusa al Ejecutivo de criminalizar la protesta y utilizar la justicia como herramienta de persecución.
Por qué importa: La simultaneidad entre el endurecimiento judicial contra Morales y la radicalización de las movilizaciones ocurre en un escenario de confrontación total que paraliza el abastecimiento de alimentos y combustible en La Paz. Algunos sectores dudan que se trate de una coincidencia.
- El conflicto que se inició con demandas sectoriales —salarios, combustibles y reivindicaciones laborales— derivó en una consigna política común, la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
El contexto: El proceso judicial contra Morales se remonta al 2020, cuando surgieron denuncias sobre su presunta relación con menores de edad durante el gobierno transitorio de Jeanine Áñez.
- El expediente fue archivado durante la administración de Luis Arce y reabierto en 2024 en medio de la ruptura definitiva entre el arcismo y el evismo.
- Desde entonces, Morales permanece refugiado en el trópico de Cochabamba, donde cocaleros organizan anillos de seguridad permanentes para impedir una eventual captura policial.
Los números: La Fiscalía sostiene que existen más de 170 pruebas acumuladas contra Morales, entre declaraciones, documentos y pericias.
- El Ministerio Público anticipó que solicitará hasta 20 años de cárcel para el expresidente.
- Luego de ese escenario, la crisis ingresó en su segunda semana con el departamento de La Paz prácticamente sitiado por protestas de distintos sectores.
Qué dicen: Las posiciones del Gobierno y de Morales reflejan narrativas completamente opuestas sobre la naturaleza del conflicto. El vocero presidencial, José Luis Gálvez, vinculó las protestas con sectores afines a Evo Morales y denunció un supuesto financiamiento ligado al narcotráfico.
- “Esos que intentan del pasado destrozar esta democracia se van a ir a la cárcel”, afirmó el presidente Rodrigo Paz durante la presentación del informe “Democracias bajo presión” del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
- “Es muy delicado tratar de criminalizar y deslegitimar las movilizaciones que ahora hay en el país”, respondió Morales desde la radio cocalera del Chapare.
- “Tiene un interés manifiesto de preservar un escenario en el que el crimen organizado, el delito, las economías oscuras puedan campear de forma libre, y se pueda ejercitar el libertinaje”, dijo el ministro de Relaciones Exteriores, Fernando Aramayo.
- El fiscal departamental de Oruro, Aldo Morales, informó que dos mineros fueron sorprendidos en posesión de Bs 125.000 al interior de un alojamiento y “no se descarta que el dinero esté destinado al financiamiento de bloqueos y movilizaciones”.
- “Desde el gobierno moral de los cruceños advertimos de manera categórica que no vamos a permitir que intereses oscuros, liderados por mafias del narcotráfico, terroristas y organizaciones criminales intenten derrocar al gobierno constitucional”, señaló Stello Cochamanidis, presidente del Comité pro Santa Cruz.
Los hechos: La Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) reportó bloqueos en cinco departamentos, con La Paz como epicentro del conflicto.
- Las rutas hacia Patacamaya, Desaguadero, Achica Arriba, Río Seco, Huarina, Luribay y San Andrés de Machaca permanecen cerradas parcial o totalmente.
- En Río Seco y la Ceja de El Alto se reportaron enfrentamientos, ataques a vehículos, destrucción de vidrios e intentos de saqueo.
- Una marcha impulsada por sectores afines a Morales avanza desde Patacamaya hacia La Paz en su cuarto día de recorrido.
Quiénes se movilizan: Al menos cuatro sectores sostienen protestas simultáneas que incluyen bloqueos, marchas y concentraciones, principalmente en La Paz y El Alto, en medio de una creciente crisis social y política, entre ellos están:
- Los campesinos de la Federación Túpac Katari, que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
- La Central Obrera Boliviana (COB) junto a los mineros cooperativistas, que demandan cambios económicos y la abrogación de normas.
- Los maestros urbanos y rurales con pedidos salariales y laborales.
- Sectores afines a Evo Morales partieron desde Caracollo, Oruro, con su movilización denominada “Marcha por la vida, para salvar Bolivia” avanza hacia la ciudad de La Paz.
Entre líneas: El Gobierno comenzó a vincular abiertamente las protestas actuales con los cercos y bloqueos de 2019, utilizando términos como “movimiento insurreccional” y “acciones desestabilizadoras”.
- Sin embargo, verificadoras independientes, como Chequea Bolivia, señalaron que algunos audios atribuidos a Morales donde supuestamente instruye cercar La Paz corresponden a conflictos del año pasado, no actuales.
Sí, pero: Morales rechaza todas las acusaciones y denuncia persecución política, aunque evade comparecer ante la Justicia argumentando falta de garantías procesales.
- El expresidente aseguró haber recibido información sobre un supuesto operativo conjunto entre Inteligencia militar y la Administración para el Control de Drogas (DEA) para detenerlo, aunque no presentó pruebas.
Qué sigue: El Gobierno anunció investigaciones para identificar quiénes financian transporte, dinamita, alimentación y logística de las movilizaciones. Mientras el juicio contra Morales quedó suspendido y la Justicia ratificó una orden de aprehensión por trata agravada de personas.
