Ilustración: El Post

Tras dos meses de inflación negativa, el IPC de abril registra apenas 0,14%

Lo esencial: El Índice de Precios al Consumidor registró una variación positiva de 0,14% en abril de 2026, tras dos meses consecutivos de inflación negativa en febrero (-0,62%) y marzo (-0,34%).

Por qué importa: El retorno a cifras positivas ocurre en un contexto de contradicción entre los datos oficiales y la percepción ciudadana, ya que la inflación a 12 meses se mantiene en 14,18% y la población no percibe alivio real en sus gastos.

  • La polémica se intensifica porque la deflación de meses anteriores sucedió apenas semanas después de la eliminación de la subvención a combustibles, una medida que en teoría debería haber generado inflación en cadena.

Estado actual: El incremento de abril se explica por variaciones positivas en divisiones como Alimentos y bebidas no alcohólicas, Alimentos consumidas fuera del hogar, Salud, Vivienda y servicios básicos, Bebidas alcohólicas y tabaco, Recreación y cultura, y Educación.

  • Los productos que más contribuyeron al alza fueron la leche pasteurizada, la carne de pollo, la arveja verde, los quesos, los huevos y la lechuga.
  • En contraste, registraron caídas de precio la papaya, el arroz, el detergente para lavar ropa, la carne de res sin hueso, desodorante/antitranspirante y la manzana.

Los números: Las variaciones regionales de abril muestran comportamientos diferenciados en el territorio nacional.

  • Conurbación Santa Cruz lideró con 0,36%, seguida de Oruro con 0,22% y Trinidad con 0,20%.
  • Potosí registró 0,12% y la Conurbación La Paz cerró con 0,11%.
  • La inflación acumulada en lo que va del año alcanzó 0,47%.

Qué dicen: “El dato suena rarito”, afirmó el economista Gonzalo Chávez, quien planteó dudas sobre la medición del INE ante la aparente contradicción entre el alza de combustibles y la deflación registrada en meses previos.

Sí, pero: Los analistas señalan que la inflación negativa de febrero y marzo no refleja una caída real de precios, sino una corrección temporal tras un 2025 con inflación superior al 20%, combinada con mayor oferta estacional de alimentos y menor demanda “posfiestas”.

  • El impacto del shock de combustibles podría trasladarse con rezago a los precios, lo que significa que el efecto inflacionario aún no se ha manifestado completamente en el índice.

Entre líneas: El debate revela un choque entre tres narrativas: la oficial que presenta control de la inflación, la técnica que lo interpreta como un fenómeno temporal, y la social donde la percepción es que todo sigue caro pese a las cifras del INE.

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