Ocho de nueve gobernadores electos y Paz abren agenda común, pero sin acuerdo fiscal
Lo esencial: El presidente Rodrigo Paz y ocho de los nueve gobernadores electos se reunieron en Palacio de Gobierno, este viernes, para abrir una agenda común sobre autonomías, inversión y el esquema 50/50, pero sin cerrar acuerdos sobre montos ni un reparto fiscal definitivo.
Por qué importa: Las gobernaciones llegan a este ciclo con finanzas debilitadas por la caída del Índice de Desarrollo Humano (IDH) y menor capacidad de ejecución, lo que las hace más dependientes de transferencias en un momento donde los ingresos hidrocarburíferos ya no sostienen el mismo nivel de gasto.
- El debate sobre redistribución de recursos afecta directamente la capacidad de las regiones para sostener servicios de salud, educación e infraestructura con menos margen de maniobra.
Los ejes de la reunión: La conversación giró en torno a tres frentes centrales que quedaron establecidos como prioridades para las mesas técnicas posteriores.
- Nuevas reglas para facilitar la inversión en las regiones, incluyendo reformas en hidrocarburos y minería para que los departamentos capten más beneficios de sus recursos.
- Un esquema de autonomías más profundo con redefinición de competencias y responsabilidades compartidas.
- La transición de un “Estado tranca” a un “Estado facilitador” que agilice inversión y trámites para gobernaciones y municipios.
Quiénes asistieron: Participaron ocho gobernadores electos:
- Juan Pablo Velasco (Santa Cruz).
- Jesús Égüez (Beni).
- Leonardo Loza (Cochabamba).
- María René Soruco (Tarija).
- Luis Revilla (La Paz).
- Gabriela De Paiva (Pando).
- Édgar Sánchez (Oruro).
- Luis Ayllón (Chuquisaca).
- El único ausente fue René Joaquino, electo en Potosí.
Qué dicen: El presidente Paz describió la reunión como un primer paso para “delinear un sistema de coordinación y de trabajo conjunto” entre el Ejecutivo y los gobernadores.
- “No solo son recursos económicos, es toda una visión global de acabar con un Estado tranca para construir un Estado facilitador”, resumió Paz al defender una lógica de mayor agilidad para que gobernaciones y municipios ejecuten presupuestos con menos trabas.
- Velasco fue el más explícito: dijo que el 50/50 “va a ser posible” con el tiempo, aunque requiere cambios legales y apoyo de la Asamblea Legislativa.
El esquema 50/50: La propuesta implica una redistribución paritaria de recursos y responsabilidades entre el nivel central y las regiones, con el objetivo de desmontar el centralismo y dar más capacidad de gestión territorial.
- No se trata solo de mover dinero: busca que los recursos lleguen con más rapidez a salud, educación, producción e infraestructura, y que las regiones tengan más autonomía para planificar y ejecutar proyectos.
- El modelo se trabajará con mesas técnicas, un paquete de leyes y ajustes normativos para que la redistribución tenga respaldo legal y fiscal.
- El principal desafío es fiscal: si el nivel central administra hoy una parte muy alta del presupuesto, pasar a un 50/50 exige reordenar gasto, ingresos y obligaciones en un contexto económico frágil.
Sí, pero: Aunque la propuesta apunta a más autonomía y eficiencia, su aplicación requiere consenso político, viabilidad técnica y una reforma estructural del esquema presupuestario vigente.
- Las coberturas no detallan una postura individual cerrada de cada gobernador sobre el 50/50; solo confirman que respaldaron abrir el debate y coincidieron en más autonomía, nuevas normas e inversión.
Qué sigue: Lo inmediato es la instalación de mesas técnicas después de la presentación del nuevo Presupuesto General del Estado (PGE) para definir cómo se aplicará el 50/50 y qué cambios legales serán necesarios.
- Se espera que los gobernadores lleven propuestas concretas sobre inversión, regalías, vías, producción y competencias.
