La Fiscalía no tiene acceso a la dark web, ni a la deep web. Ilustración: El Post

Bolivia en abismo digital: La Fiscalía admite que Dark Web está fuera de alcance

Lo esencial: La Fiscalía General del Estado admitió que Bolivia no tiene acceso directo a la Deep Web ni a la Dark Web, lo que limita su capacidad para investigar delitos de pornografía infantil en las capas más profundas de internet, según explicó a Erbol la fiscal superior en razón de género, Alejandra Rocha Villarroel.

Por qué importa: Las redes criminales más sofisticadas que trafican material de abuso sexual infantil operan bajo el anonimato de la Dark Web, un terreno donde la justicia boliviana reconoce no tener ingreso.

  • Esto significa que un número indeterminado de redes criminales podría estar operando en el país fuera del alcance de los ojos del Estado, protegidas por el manto del anonimato digital.

Qué son la Deep Web y la Dark Web: Para entender la limitación admitida por la Fiscalía, es necesario distinguir los niveles de la red.

  • La Deep Web es contenido no indexado por buscadores comunes, como correos y bases de datos privadas; Bolivia tiene acceso limitado mediante sistemas como el Sistema de Gestión de Información de Datos (SIND).
  • La Dark Web es una pequeña fracción de la Deep Web que requiere software especializado como TOR (es un software gratuito y una red abierta que se utiliza para navegar de forma anónima) para garantizar el anonimato, donde prosperan mercados negros y el intercambio de material ilícito sin dejar rastro de IP o huella digital.

Estado actual: La capacidad investigativa de Bolivia depende actualmente de dos factores externos.

  • El rastreo se limita a fuentes abiertas y redes sociales como TikTok, Facebook y YouTube.
  • El éxito de operativos como “Roma I” fue posible gracias a alertas de organismos como Interpol Francia, quienes detectan el contenido en la nube y lo reportan a las autoridades bolivianas.

Los hechos: La “Operación Roma I” derivó en la aprehensión de 10 personas y el arresto de otras siete en Santa Cruz, La Paz, Tarija, Beni, Potosí y Chuquisaca tras meses de seguimiento a material de abuso sexual infantil.

  • Se incautaron 12 computadoras portátiles, 2 de escritorio, 64 teléfonos móviles y 9 tabletas.
  • Los dispositivos contenían entre 200 y 700 archivos ilícitos cada uno, además de sustancias controladas, armas de fuego y dinero en efectivo.

Qué dicen: “Necesitamos una especialización técnica para poder obtener información a ese nivel más profundo, en el caso de la Deep Web. Estamos trabajando con lo que se denomina fuentes abiertas”, señaló la fiscal, Alejandra Rocha, en contacto con Erbol.

Sí, pero: Si bien la Ley 1636 contempla figuras avanzadas como los agentes encubiertos digitales con penas de 15 a 20 años de prisión, su implementación real se ve frenada por la falta de herramientas de alta complejidad.

  • La capacidad de procesar pruebas depende de pericias técnicas sobre equipos físicos ya incautados, en lugar de una persecución activa en los rincones anónimos del ciberespacio.

Entre líneas: La “Operación Roma I” demuestra que Bolivia puede reaccionar ante alertas internacionales y procesar delitos en redes convencionales, pero su dependencia de organismos externos para detectar contenido ilícito revela una posición reactiva, no preventiva, frente a estos crímenes.

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