Ilustración: El Post
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El petróleo cae y los mercados respiran tras tregua en Ormuz

Lo esencial: El precio del petróleo se desplomó este 8 de abril de 2026 tras el anuncio de un alto el fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, que incluye la reapertura condicional del estrecho de Ormuz.

Por qué importa: La caída del crudo ofrece un respiro para economías importadoras de petróleo en Asia y América Latina, que enfrentaban costos energéticos crecientes y presiones inflacionarias.

  • Sectores intensivos en combustible —aerolíneas, transporte marítimo, logística e industria— se benefician de un petróleo más barato, lo que podría moderar algunos precios al consumidor en el mediano plazo.

Los números: La magnitud del desplome refleja el peso del factor geopolítico en los mercados energéticos.

  • El crudo WTI cayó hasta ubicarse entre 92 y 96 dólares por barril, su mayor descenso diario desde abril de 2020.
  • El Brent retrocedió cerca de 13-14%, situándose alrededor de 94-95 dólares por barril.
  • Pese al retroceso, el petróleo sigue por encima de los 70 dólares que cotizaba en febrero, antes del cierre del estrecho.

Contexto: El estrecho de Ormuz es uno de los puntos neurálgicos del comercio energético global: por esa vía transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial, además de una proporción significativa del gas natural destinado a Asia y Europa.

  • Su cierre el 28 de febrero obligó a redirigir buques petroleros, elevó costos de transporte y seguros, y alimentó el temor a una crisis energética global.

Sí, pero: El impacto en combustibles como gasolina o diésel no será inmediato, ya que los precios en estaciones de servicio dependen de inventarios existentes, procesos de refinación, impuestos y costos de distribución.

  • Durante la crisis, la gasolina en Estados Unidos llegó a rondar los 4 dólares por galón, y analistas anticipan que el alivio será gradual y desigual entre países.

Entre líneas: El acuerdo tiene una duración inicial de dos semanas y el gobierno iraní lo ha calificado como una “ventana controlada”, lo que implica que el paso podría volver a restringirse si las conversaciones fracasan.

  • Los mercados aún consideran riesgos residuales como posibles ataques aislados, minas marítimas o nuevas tensiones militares.

Qué sigue: Si la tregua se mantiene y el flujo por Ormuz se normaliza, la gasolina podría comenzar a bajar en las próximas semanas, aunque el impacto positivo dependerá de la duración del acuerdo y la estabilidad del tránsito marítimo en la zona.

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