Imagen satelital de cráteres en la planta de enriquecimiento de Fordow tras ataques aéreos.
Imagen satelital de cráteres en la planta de enriquecimiento de Fordow tras ataques aéreos. | Foto: Maxar Technologies

Ataque a Fordow eleva tensión: Irán niega fuga y el OIEA pide moderación

Lo esencial: Un nuevo ataque contra la Planta de Enriquecimiento de Fordow, en Irán, generó al menos tres cráteres detectados por imágenes satelitales, horas después de que Israel anunciara un “aumento significativo” de operaciones conjuntas con Estados Unidos contra infraestructuras estratégicas iraníes.

Por qué importa: El ataque entrelaza el riesgo nuclear con la seguridad energética global, ya que ocurre en paralelo al bloqueo del Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial.

  • La interrupción del tráfico marítimo ya impacta en los mercados internacionales, con alzas sostenidas en los precios del crudo, mientras la comunidad internacional presiona por acceso inmediato de inspectores y una desescalada.

El objetivo: Fordow, ubicada a unos 90 kilómetros de Teherán y protegida bajo decenas de metros de roca, es una de las instalaciones más sensibles del programa nuclear iraní.

  • Alberga miles de centrifugadoras dedicadas al enriquecimiento de uranio a niveles cercanos al umbral militar.
  • Según análisis satelitales, el ataque habría afectado el sistema energético de la planta, provocando un corte de suministro que podría comprometer equipos críticos.
  • A diferencia de operaciones como el ciberataque Stuxnet, los bombardeos actuales buscan daños físicos directos sobre la infraestructura.

Daños en disputa: Teherán negó cualquier fuga radiactiva, pero el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) reportó anomalías sísmicas de magnitud 3,2 en la escala de Richter en la zona del impacto, lo que sugiere daños estructurales.

  • Reportes independientes señalan la presencia de humo visible y actividad sísmica coincidente con el ataque.
  • En episodios anteriores, como el registrado en Natanz, las autoridades iraníes minimizaron inicialmente los daños que luego fueron confirmados por imágenes satelitales.

Qué dicen: Las posiciones oficiales reflejan la tensión entre las partes involucradas.

  • “No hay constancia de materiales liberados ni peligro para la población circundante”, informó el Centro Nacional del Sistema de Seguridad Nuclear de Irán en declaraciones recogidas por la agencia Tasnim.
  • Rafael Mariano Grossi, director general del OIEA, reiteró el llamado a la “máxima moderación militar” para evitar un accidente nuclear.
  • El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, aseguró que la campaña continuará “hasta eliminar todas las amenazas”, incluyendo el bloqueo iraní del Estrecho de Ormuz.

Señales contradictorias: El anuncio de Katz contrastó con el mensaje previo del expresidente estadounidense Donald Trump, quien había hablado de una posible “reducción drástica” de las operaciones militares.

Riesgos latentes: Especialistas advierten que, aunque no se haya confirmado una fuga, daños en sistemas de ventilación o almacenamiento podrían implicar riesgos diferidos.

  • Las partículas alpha emitidas por el uranio enriquecido son extremadamente peligrosas si se inhalan o ingieren, dañando pulmones y aumentando el riesgo de cáncer +20%. OIEA detectó niveles elevados en Fordow previamente.

Qué sigue: El OIEA confirmó haber recibido notificación oficial de Teherán y evalúa la situación. 

  • Según los protocolos internacionales, los inspectores deberían acceder a la zona en un plazo de 72 horas, aunque el acceso ha sido históricamente limitado.

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