Palmasola: el mapa de la desigualdad y las sombras del poder en el PC-2
El Post
Lo esencial: En el entorno del penal de Palmasola convergen realidades contrastantes que exponen las desigualdades del sistema penitenciario boliviano. Por un lado, la exdiputada Laura Rojas permanece en el pabellón femenino PC-2; por otro, Tatiana Marset Alba, media hermana del narcotraficante Marset, se encuentra aislada en un área de contención especial dentro del mismo recinto penitenciario.
Por qué importa: El 70% de las internas en el PC-2 aguarda sentencia en condiciones precarias, mientras casos de alto perfil evidencian circuitos paralelos de reclusión, con medidas diferenciadas que profundizan la brecha dentro del sistema carcelario.
- Este contraste revela un sistema que castiga con rigor la periferia del narco pero ofrece distintos niveles de resguardo —y en algunos casos privilegios— según el perfil del detenido, en un esquema marcado por la discrecionalidad.
El contraste: Dos perfiles personifican el quiebre de distintas estructuras de poder dentro de Palmasola.
- Laura Rojas representa el poder político bajo sospecha, atrapada en detención preventiva vinculada al caso “maletas” mientras espera sentencia en el PC-2, compartiendo espacio con decenas de internas en condiciones de subsistencia.
- En paralelo, Tatiana Marset Alba —identificada por la Fiscalía como soporte logístico de la estructura de su medio hermano— no se encuentra en ese pabellón, sino en un área de contención especial, un espacio de resguardo reforzado donde se restringe el contacto con la población penitenciaria general.
- Esta condición la sitúa en una dinámica distinta dentro del penal: no participa de la microeconomía cotidiana del PC-2, pero accede a un entorno de mayor control, aislamiento y seguridad.
Los hechos: Las investigaciones fiscales de marzo de 2026 dejaron de ver a Tatiana como un simple vínculo familiar.
- Tras la caída de Gianina García Troche, esposa de Sebastian Marset, Tatiana asumió un rol de soporte crítico en la clandestinidad.
Logística de fachada: Tatiana Marset gestionaba el alquiler de inmuebles de lujo y vehículos bajo identidades falsas para sostener el cerco de seguridad en Santa Cruz.
- Se ocupaba de las compras y la contratación de personal administrativo de las mansiones.
Arsenal de guerra: Durante operativos vinculados a su entorno, la policía confiscó fusiles M4 y pistolas Glock con cargadores extendidos, sustentando cargos de organización criminal y tráfico de armas.
Gestión del círculo íntimo: funcionaba como puente entre la estructura criminal y el cuidado del núcleo familiar de Marset durante su etapa como prófugo.
- Además, fue aprehendida junto a otros tres ciudadanos extranjeros —dos colombianos y un venezolano— en la denominada casa de seguridad del narcotraficante, todos actualmente con detención preventiva por seis meses mientras avanzan las investigaciones.
- El fiscal general, Roger Mariaca, confirmó la apertura de un proceso penal por tráfico de armas y organización criminal o asociación delictuosa contra los implicados.
La desigualdad estructural: Palmasola opera bajo una lógica de subsistencia donde el Estado es, a menudo, un actor secundario.
- En el PC-2 casi todo tiene un precio informal, desde el espacio para dormir hasta la seguridad personal, y la mayoría de las internas —eslabones débiles del narcotráfico— sobreviven lavando ropa o vendiendo comida.
- En contraste, el área de contención especial donde se encuentra Tatiana responde a otra lógica: aislamiento, control reforzado y restricción de contactos, aplicada a perfiles considerados de mayor peligrosidad o vinculados a estructuras criminales complejas, muchas veces con carácter transnacional.
Entre líneas: La presencia de Tatiana Marset —aunque fuera del PC-2— pone de relieve una realidad que las autoridades rara vez admiten: un sistema penitenciario fragmentado, donde el perfil del detenido define no solo su proceso judicial, sino también las condiciones de su encierro.
- Su caso, además, está atravesado por la presión mediática y política que rodea el proceso internacional contra su hermano, actualmente en manos de la justicia de Estados Unidos.
Qué sigue: Con la extradición de Sebastián Marset a Estados Unidos, el destino de Tatiana entra en fase de incertidumbre.
- La Fiscalía evalúa la solidez de las pruebas para el juicio oral, mientras el rumor de una posible solicitud de extradición desde Washington sigue latente.
