Gasolinazo a mitad de año: por qué sí, por qué no
El Post
Lo esencial: Al cumplirse los seis meses de estabilidad de precios comprometidos tras el gasolinazo de diciembre de 2025, surgen versiones sobre un posible nuevo ajuste al 15% restante del subsidio a los combustibles que el gobierno de Rodrigo Paz Pereira aún mantiene.
Por qué importa: La economía popular ya soportó un incremento drástico en el costo de vida desde diciembre, con alzas en transporte y canasta básica.
- Un segundo ajuste generaría una espiral inflacionaria en alimentos que afectaría la estabilidad económica general, mientras la memoria del gasolinazo revertido de 2010 advierte sobre el riesgo de movilizaciones que pongan en jaque la gobernabilidad.
El antecedente clave: El ajuste de diciembre de 2025, mediante los decretos supremos 5503 y 5515, marcó un hito tras casi 20 años de precios congelados. La gasolina especial subió de Bs 3,74 a Bs 6,96 por litro (87% de incremento) y el diésel de Bs 3,72 a Bs 9,80 por litro (160% de incremento).
- La reacción social fue inmediata: paros de transporte y bloqueos en La Paz y Santa Cruz.
- El gobierno de Paz perdió apoyo en sectores populares y enfrentó críticas de la COB y sectores mineros, que acusaron al Ejecutivo de aplicar un “paquetazo” económico.
Por qué SÍ podría haber un nuevo ajuste: Varios factores estructurales presionan hacia la eliminación del subsidio restante.
- El déficit fiscal persiste: antes de diciembre el subsidio representaba 10 millones de dólares diarios, y el Estado sigue asumiendo parte del costo con reservas internacionales en caída y menores ingresos por exportación de gas.
- Bolivia importa cerca del 90% del diésel y más del 50% de la gasolina que consume; si el precio internacional sube por conflictos como la situación en Irán, el costo de importación se dispara.
- Mientras el precio interno sea menor al de países vecinos, persistirá el incentivo para fugar combustible por las fronteras; algunos sectores consideran que eliminar el 15% restante es la única forma de frenar el contrabando.
Por qué NO habría otro gasolinazo: Existen razones de peso para evitar un nuevo incremento en el corto plazo.
- Muchos economistas sostienen que el ajuste de diciembre fue tan masivo que un nuevo incremento inmediato sería técnicamente redundante, ya que se logró el objetivo estructural de ahorro fiscal.
- El alto costo político: en 2010 Evo Morales tuvo que revertir un gasolinazo tras protestas masivas, y los gobiernos suelen evitar nuevos ajustes en periodos cortos. Paz trambién soportó un desgaste político, aunque menor.
- El gobierno está observando indicadores de inflación, transporte y costo de alimentos; si se disparan, sería políticamente difícil subir más el combustible.
Qué dicen: Diversos analistas han manifestado inquietud sobre la sostenibilidad de los precios actuales.
- “Levantar la subvención a los combustibles de manera total ocasionará el encarecimiento de las divisas debido a una escalada inflacionaria”, advierte Gonzalo Colque, de Fundación Tierra.
- “El gasolinazo podría ser una cortina de humo y vendrán otros reajustes graduales”, sostiene el analista económico Martín Moreira.
- “La inflación y el encarecimiento de alimentos están vinculados a la escasez de dólares y combustible”, enfatiza el economista José Luis Evia.
Qué sigue:
- La atención estará centrada en cinco indicadores críticos: el nivel de reservas internacionales, el precio del petróleo mundial, los informes sobre déficit fiscal, el volumen de importación de YPFB y la aparición de filas o escasez en estaciones de servicio, que suelen ser el preludio de cualquier ajuste.
- El país aguarda señales oficiales tras el vencimiento del horizonte de seis meses fijado en diciembre.
