Escudo de las Américas: De la diplomacia a la acción militar
El Post
Lo esencial: El presidente Trump impulsó el 7 de marzo de 2026 la conformación del “Escudo de las Américas”, un bloque político-militar de 12 países que incluye a Bolivia, con el objetivo de coordinar acciones de seguridad regional con un enfoque más operativo que diplomático.
- Comienzan a ejecutarse los primeros operativos en la frontera entre Colombia y Ecuador.
Por qué importa: La iniciativa marca un giro en la arquitectura de seguridad hemisférica, donde la cooperación militar y el control fronterizo pasan a ocupar un rol central en la política regional.
- Para Bolivia, la participación de Rodrigo Paz Pereira representa el fin de casi dos décadas de enfriamiento diplomático con Estados Unidos y una reorientación hacia la inversión y tecnología estadounidense en sustitución de la dependencia de créditos chinos.
El bloque y sus objetivos: El denominado “Club de los 12” reunió en el Trump National Doral Miami a líderes afines como Javier Milei, Nayib Bukele, Daniel Noboa y Rodrigo Paz Pereira.
- El objetivo declarado es enfrentar con mayor contundencia al crimen organizado transnacional, aunque el trasfondo estratégico también apunta a contener la creciente influencia económica de China en América Latina.
- Quedaron fuera líderes considerados distantes de la agenda de Washington: Luiz Inácio Lula da Silva, Claudia Sheinbaum y Gustavo Petro, en parte por sus vínculos diplomáticos con el gobierno de Nicolás Maduro.
Las primeras operaciones: La dimensión operativa de la alianza comenzó a evidenciarse a pocos días del encuentro. En la frontera entre Ecuador y Colombia, fuerzas de seguridad realizaron bombardeos contra campamentos de disidencias de las FARC, específicamente contra un grupo liderado por el cabecilla conocido como “Mono Toler”.
- Las operaciones incluyeron el uso coordinado de helicópteros artillados en misiones conjuntas, un tipo de intervención que marca un cambio en las reglas de seguridad regional.
- El nuevo enfoque apunta a normalizar la cooperación militar transfronteriza para atacar infraestructuras del narcotráfico y redes criminales, con apoyo de inteligencia regional.
El modelo chileno: En Chile, el presidente electo José Antonio Kast impulsa el Plan Escudo Fronterizo para reforzar la seguridad en las regiones del norte, militarizando zonas como Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta.
- La estrategia incluye vigilancia con drones, sistemas biométricos, zanjas y barreras físicas en pasos no autorizados, además de centros de retención para migrantes irregulares.
- La coordinación está a cargo del comisionado para la Macrozona Norte, el ex vicealmirante Alberto Soto Valenzuela, quien supervisa la integración de las Fuerzas Armadas, Carabineros y la Policía de Investigaciones bajo un mando centralizado.
Contexto geopolítico: La discusión se produce cuando Washington intenta recuperar influencia en la región tras dos décadas en las que la presencia financiera china se consolidó a través de créditos e infraestructura financiada por el Export-Import Bank of China.
- Ese avance ha generado tensiones con proyectos estratégicos como el cable intercontinental que conectará Chile con China, firmado por el gobierno saliente de Gabriel Boric.
Qué dicen: Trump elogió a Bolivia al referirse a los bolivianos como “great people”, comentario que Paz interpretó como un reconocimiento al potencial del país. El mandatario boliviano plantea que el nuevo acercamiento busca sustituir la dependencia de créditos chinos por inversión y tecnología estadounidense, con la intención de insertar a Bolivia en los principales debates estratégicos del continente.
Entre líneas: Analistas señalan que las operaciones en la frontera Ecuador-Colombia buscan eliminar los “santuarios” fronterizos utilizados por organizaciones criminales, una estrategia que recuerda el precedente de la crisis diplomática andina de 2008, cuando una incursión colombiana en territorio ecuatoriano generó una fuerte tensión regional.
- La participación de Bolivia en el “Escudo de las Américas” se interpreta como una apuesta por insertarse en nuevos corredores comerciales y proyectos vinculados a sectores estratégicos como el litio y la agricultura.
La conclusión: El “Escudo de las Américas” simboliza, según analistas, el tránsito desde la diplomacia tradicional hacia una estrategia de seguridad más activa y coordinada en la región, donde reforzar la seguridad territorial se plantea como condición para ampliar la inversión y el comercio regional.
