La planta de urea reanuda sus operaciones tras 28 días de paro
Lo esencial: La Planta de Amoniaco y Urea (PAU) retomó sus actividades tras 28 días de paralización por mantenimiento correctivo y preventivo. El reinicio ocurrió el pasado domingo y se proyecta que este martes la factoría alcance el 90% de su capacidad instalada.
Por qué importa: La reanudación se produce en un contexto de vulnerabilidad técnica y baja rentabilidad, marcado por fallas recurrentes que han limitado la continuidad productiva y afectado los ingresos de la infraestructura.
- En nueve años solo produjo 2,4 millones de toneladas de urea, frente a una capacidad instalada potencial de 6,3 millones de toneladas para ese periodo.
Los hechos: Según un comunicado de YPFB, el paro operativo tuvo como objetivo central el restablecimiento técnico de la caldera de recuperación de calor del reformador secundario (101-C), tarea que fue calificada como exitosa por la administración.
- La planta estuvo paralizada durante 28 días por labores de mantenimiento correctivo y preventivo.
- Recientemente se reportó la rotura de 13 tubos en el caldero principal.
- Según el analista José Padilla, la planta enfrenta “paros obligados cada tres meses”.
Los números: De acuerdo con datos del Ministerio de Hidrocarburos, la infraestructura generó ingresos por un total de 874 millones de dólares, cifra considerada baja en relación con su capacidad instalada.
Qué dicen: Las fallas y la rentabilidad de la planta generan cuestionamientos sobre su modelo de gestión.
- José Padilla señaló que los “paros obligados cada tres meses” impiden sostener un flujo constante de exportaciones y comprometen la credibilidad ante compradores internacionales.
- Álvaro Ríos calificó la inversión como una de las más “funestas” del Movimiento Al Socialismo (MAS) y propuso otorgar la operación en concesión a un actor privado bajo un esquema de “holding”.
- Según Ríos, un operador privado podría gestionar con mayor agilidad el mantenimiento técnico y el abastecimiento de gas natural, superando la burocracia estatal que actualmente frena la competitividad.
Qué sigue: Por el momento, la producción de la PAU se enfocará en intentar cubrir la demanda del mercado interno y cumplir con los compromisos de exportación.
